Curadores chilenos y ex obrero conversaron sobre arquitectura nacional en la Bienal de Venecia

La delegación ofreció una charla esta semana sobre la construcción de paneles de concreto, debido a que esta estructura es el símbolo del pabellón nacional, que obtuvo el León de Plata en la muestra. Colaboraron en la charla el Consejo de la Cultura, DIRAC, Imagen de Chile y la Embajada de Chile en Italia.

Pabellón de Chile en Bienal de Arquitectura de Venecia / Fotografía: Gonzalo Puga

Los curadores Pedro Alonso y Hugo Palmarola, junto al ex trabajador de la empresa KPD, Verne Díaz, estuvieron en Venecia esta semana para ofrecer la charla “Monolith Controversies”. El foro se desarrolló en el marco de la Bienal de Arquitectura que se realiza en esa ciudad y que ha tenido como gran protagonista al pabellón nacional, bautizado con el mismo nombre: “Monolith Controversies”, que obtuvo León de Plata en junio pasado.

Los chilenos se presentaron junto al profesor inglés Adrian Forty, para conversar acerca del que ha sido el símbolo distintivo de este pabellón nacional: un gran panel de concreto producido en el año 1972 por la industria denominada como KPD. Esta fábrica fue donada por la Unión Soviética a Chile para la prefabricación de paneles que contribuyeran al programa de construcción de  viviendas sociales que el gobierno de la Unidad Popular comenzaba a implementar.

Desde entonces, este panel ha sido objeto de diversas controversias políticas e ideológicas luego de que el presidente Salvador Allende lo firmara en fresco para ser exhibido en la entrada de la fábrica. Representa una tradición marginal en la arquitectura moderna, pero una ruptura considerando que más de 170 millones de departamentos fueron construidos usando esta tecnología que imperó mundialmente entre los años 1945 y 1985.

Cristóbal Molina, coordinador del Área de Arquitectura del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y Comisario del pabellón nacional, afirmó que “la destacada participación del Pabellón de Chile en la Bienal de Arquitectura Venecia de este año, donde obtuvimos el León de Plata a la representación nacional, se suma esta invitación por parte del curador Rem Koolhaas a realizar este seminario para profundizar en los contenidos curatoriales. Sin duda estos reconocimientos son una muestra más de la notable internacionalización de la arquitectura chilena”.

La charla “Monolith Controversies” fue posible gracias al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, la DIRAC, la Fundación Imagen de Chile y la Embajada de Chile en Italia y es parte de “Freeport” un programa en vivo organizado por los Pabellones Nacionales y que busca complementar las presentaciones que se desarrollan en los pabellones de cada país con una serie de charlas en vivo, debates y proyecciones.

Capítulo de solidaridad y conciencia

Ganadores del León de Plata en la Bienal de Venecia expusieron en seminario Monolith Controversies

Antonio Arévalo, agregado cultural de Chile en Italia, comentó en la apertura del encuentro que “en 1973, un golpe militar cambiaría la historia de todos los chilenos. Muere Salvador Allende y se desata sobre el país un periodo de oscurantismo y represión. En 1974 la Bienal de Venecia cierra sus puertas en protesta y abre las calles y los canales, los círculos y los teatros para escribir magníficamente un capítulo de solidaridad y conciencia. Esa Bienal constituyo la primera y quizás más grande protesta cultural en contra de la dictadura chilena”.

Arévalo añadió que “es significativo entonces que, cuarenta años después, el envío chileno Monolith Controversies sea galardonado con el León de Plata. La historia, como dijo el Presidente Salvador Allende, la hacen los pueblos. Y es ese pueblo que esta vez nuevamente caminando por las grandes alamedas, el que nos ve hoy reunidos en esta mesa cuarenta años después, cerrando un ciclo”.

“Sin temor al equívoco podríamos decir que la historia, como escribiera en el catálogo la Ministra de Cultura Claudia Barattini, no se encuentra en los libros doctos ni se puede escuchar solamente de la boca de sus protagonistas o los especialistas en esas materias. También se encuentra adherida a los muros prefabricados de una localidad cualquiera de la quinta región de Chile, que atestiguan todas las contradicciones de nuestra propia historia. Esta es la mirada con la que  enfrentamos la presente Bienal, atentos a la relevancia del fragmento y las pequeñas historias”, sostuvo.

Como país, continuó Arévalo, “queremos confirmar nuestro compromiso con la cultura y sus diferentes formas, así como fortalecer lazos que nos unen con otros pueblos, otras miradas, otras maneras. Este diálogo nos permitirá encontrar muchas respuestas a los nuevos desafíos que nos plantea la realidad”.

Durante el desarrollo del seminario se hizo hincapié en que la constante participación y la calidad del envió del arte chileno en la Bienal de Venecia, sobre todo en los últimos quince años, han permitido que Chile haya obtenido una Mención de Honor, Juan Downey, (2001); un Leon de Plata al arquitecto Alejandro Aravena (2008); y un León de Plata (2014) a la exposición del pabellón chileno denominada “Monolith Controversies”, a cargo de Alonso y Palmarola.

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