Arrieros de Cochamó y los Fiscales de las Iglesias de Calbuco fueron reconocidos como Tesoros Humanos Vivos

Cada una de las agrupaciones recibirá 7 millones de pesos y además, se comenzará un registro audiovisual y se implementarán iniciativas de transmisión y protección del patrimonio.

Con mucho entusiasmo recibieron la gran noticia: ya son Tesoros Humanos Vivos. Los tres arrieros de Paso el León de Cochamó y los 34 Fiscales a cargo de las Iglesias de la comuna de Calbuco fueron reconocidos por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes como portadores de manifestaciones estratégicas relevantes y en peligro de desaparecer del Patrimonio Cultural Inmaterial de nuestro país.

“Es la primera vez, desde que existe este programa, que en nuestra región es reconocido un Tesoro Humano Vivo. Nos sentimos tremendamente orgullosos de este reconocimiento. Tanto los fiscales de Calbuco como los arrieros de Cochamó, no solo son portadores de tradiciones importantes, sino que además, cumplen un rol fundamental en su comunidad y son valorados y queridos por ellos”, destacó Alejandro Bernales, director regional del Consejo de la Cultura y las Artes de  Los Lagos.

Los ganadores

Por primera vez, y tras cuatro convocatorias anteriores, la Región de Los Lagos tiene reconocidos en materia de patrimonio inmaterial. Este año fueron 12 postulantes de todas las provincias de nuestra región y un comité de expertos fue el encargado de seleccionar a los tres ganadores en dos categorías: colectivos e individuales, de los cuales se harán acreedores de un premio de 7 millones y 3 millones de pesos, respectivamente. Además, se realizará un registro audiovisual y se implementarán iniciativas de transmisión y protección del patrimonio.

Los Arrieros de Paso el León de Cochamó

René Artidoro Montero, Adolfo Teodosio Montero y Efraín Regalado Bahamondes son los tres Arrieros de Paso El León que fueron reconocidos como Tesoro Humano Vivo por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, institución que ha premiado a través de ellos, la labor de todos quienes, durante décadas, han aportado al transporte de animales y víveres en zonas cordilleranas y fronterizas, no solo en esta comuna, si no que a lo largo de todo nuestro país.

Actualmente, estos hombres realizan el mismo trabajo de arreo en una travesía que puede durar entre 3 a 5 días dependiendo de las condiciones climáticas y las condiciones del sendero. Son reconocidos por su aporte a la comunidad y la sacrificada labor que han realizado durante generaciones.

La Cofradía de Fiscales San Juan Bautista de la Parroquia de Calbuco

Tras dos postulaciones anteriores sin éxito al Programa Tesoros Humanos Vivos y patrocinados por la Municipalidad de Calbuco, este grupo de hombres y mujeres, dedicados a difundir y mantener activa la fe católica hasta en los rincones más alejados, fueron reconocidos como portadores de patrimonio cultural inmaterial en riesgo de desaparecer.

Conocidos por ser una institución que surgió a comienzos del siglo XVII en el Archipiélago de Chiloé, los fiscales son escogidos por el párroco para que, durante su ausencia, reúna a la comunidad a orar y realice otras funciones específicas como bautizar a los niños, asistir a los moribundos, cuidar el cementerio, entre muchas otras cosas: labores que deberá desempeñar hasta su vejez o el día de su muerte.

De esta forma, los Arrieros de Paso el León de Cochamó y la Cofradía de Fiscales de Calbuco patrocinados por el periodista Pablo Barría y la Municipalidad de Calbuco, respectivamente, se suman a los  otros 20 Tesoros Humanos Vivos reconocidos en Chile desde el año 2009.

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