Programa Red Cultura reúne a 41 artistas y colectivos artísticos seleccionados para las Residencias de Arte Colaborativo 2019
  • Jornada nacional buscó abordar el trabajo territorial de manera profunda y en coherencia a los objetivos programáticos e institucionales que persigue la iniciativa del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

  • Durante el encuentro, también se presentó la experiencia y metodología de trabajo del colectivo español que desarrollará en la Región de Los Lagos el primer piloto internacional del dispositivo.

En el Centro Cultural Gabriela Mistral, GAM, se realizó este martes la Jornada Nacional de Residencias de Arte Colaborativo 2019 organizada por el Programa Red Cultura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, con el objetivo de transferir e intercambiar conceptos, metodologías, miradas y propósitos de las prácticas artísticas colaborativas con territorios determinados y sus respectivos contextos sociales y culturales.

La instancia reunió a 41 artistas y colectivos artísticos, seleccionados mediante convocatoria pública para realizar estas residencias de arte colaborativo en todas las regiones del país, y a las personas encargadas del Programa Red Cultura en las Seremías regionales.

Tras la jornada, la Jefa (s) del Departamento Ciudadanía Cultural, Rosario Zschoche Valle, se mostró muy satisfecha por los alcances que tuvo el encuentro donde se pudo reforzar el propósito que orienta la acción del Programa Red Cultura. “La idea es aumentar la planificación cultural con participación de la ciudadanía. La participación puede ser un agente activo en la construcción de su propio desarrollo cultural e incidir en la toma de decisiones”, señaló.

Resignificar los contenidos culturales

Durante la mañana, María José Muñoz, Encargada del Programa Red Cultura, realizó la presentación de las Residencias de Arte Colaborativo. “Estas prácticas de arte contemporáneo permiten construir conocimientos colectivos. El o la artista, como guía, propone el trabajo desde la disposición a una autoría colectiva. La obra pasa a ser una práctica de relaciones que instala procesos para la puesta en común y un incentivo para que se active la capacidad de resignificar los contenidos culturales locales”, planteó la encargada.

Agregó que estos procesos buscan construir relaciones y reflexiones críticas, colectivas y diversas respecto a las realidades que se viven en cada territorio. “Se van revisando los modos de producción, las memorias individuales y colectivas y cómo se reproducen los patrones culturales dentro de la comunidad. Durante este proceso va surgiendo la resignificación de las prácticas culturales propias, de alguna manera, se tensionan las hegemonías instaladas en estas materias. La identificación con la abundancia de saberes propios permite que

Diego Peris, integrante de Todo por la praxis

cobre sentido y se apueste por la sostenibilidad y el desarrollo cultural autónomo”, profundizó María José Muñoz.

Durante la jornada, también se presentó la experiencia y metodología de trabajo del colectivo español que desarrollará en el Cecrea de Castro, Región de Los Lagos, el primer piloto internacional del dispositivo. Diego Peris, uno de los integrantes de Todo por la praxis expresó que en Chiloé -un territorio que no conoce­- irá construyendo las expectativas sobre la marcha. “Tenemos que ver lo que ocurre allá, cuando cojamos el pulso al contexto, veremos cómo nos vamos a proyectar. Nuestro proceso metodológico cuenta de cuatro etapas que van variando, trabajamos desde la acción directa, intentaremos ir mezclando etapas, ir texteando posibilidades y prototipos a tiempo real”, responde expectante.

La potencia cultural del territorio

Loreto González Barra y Camilo Ortega, integrantes del colectivo Caput.

Posteriormente y tras una presentación de aspectos relevantes del proceso administrativo relacionado con el trabajo a realizar, se dieron a conocer tres proyectos de Residencias de Arte Colaborativo 2018: Rebalses en Los Choros, comuna de La Higuera, Región de Coquimbo; Chanquin@s a escena, en Chanco, Región del Maule; y Cooperativa de relatos, en el sector Cerro Mayaca y Centro Cultural de Quillota, Región de Valparaíso.

Loreto González Barra, curadora de arte contemporáneo, y Camilo Ortega, artista visual, integrantes del Colectivo Caput, localizado en Iquique, comentaron en relación a su residencia desarrollada en Los Choros que, como artistas, siempre están pensando en la obra de arte como un producto final pero, al momento que entran al territorio, ese pensamiento se desvanece  porque la comunidad tiene mucha potencia cultural.

“Fuimos rescatando de esa abundancia pequeños signos que nos iban presentando y, con eso, fuimos creando colaborativamente diferentes ejercicios o prácticas que nos llevaran a una producción general para poder ser mostrada”, explica Loreto.

“El territorio te muestra más de lo que uno puede ir a entregar, o sea, la riqueza finalmente emerge desde el lugar donde uno va a residir y las prácticas culturales locales te entregan cosas que no pensabas y que se empiezan a incorporar a un proyecto que, finalmente, la comunidad es la que lo termina de construir”, señala Camilo

Podemos ir un poco más lejos

La jornada finalizó con una reunión de los equipos de Red Cultura regionales con artistas y colectivos artísticos residentes seleccionados en la convocatoria 2019, para conocer la estrategia programática, coordinar y planificar el trabajo en terreno y compartir conocimientos del territorio.

Artistas visuales, Juana Guerrero y Gonzalo Castro Colimil

El artista visual, Gonzalo Castro Colimil, es de Temuco y fue seleccionado para desarrollar una residencia en Ollagüe, Región de Antofagasta. Viene de realizar un proyecto en La Araucanía cuyo objetivo fue visibilizar problemáticas que acontecen en el territorio Mapuche, de mar a cordillera, en las zonas  Lafkenche,  Wenteche y Pewenche. “Dentro de mi práctica artística está el dinamizar el trawün (encuentro) y el nütram (conversación), para que el territorio comience a hablar. Voy sin ansiedad, por el contrario, entraré con mucha mesura para que el territorio se vaya develando de acuerdo a la experiencia que vayamos generando. Mi práctica artística conlleva encuentro y diálogo entre culturas, en este caso, la Mapuche con la Quecha o Aymara”.

Juana Guerrero, artista visual de Iquique, realizará su segunda experiencia de Residencias de Arte Colaborativo. Ha ido a lugares extremos del sur, precisamente, para generar un cruce entre comunidades y entre realidades que decanten, finalmente, en colaboración. La primera residencia la realizó en 2018 en Ñirehuao, Región de Aysén, en colaboración con los artistas, Gabriela Alcayaga y Sebastián Álvarez. “Ahora, nos vamos a Magallanes, siempre pensando que podemos ir un poco más lejos, a Punta Delgada, San Gregorio. No sabemos mucho del territorio, estamos muy expectantes, la próxima semana vamos a hacer el viaje para conocer a grandes rasgos qué es lo que sucede allí y poder empezar a dialogar con la gente y hacer el primer mapeo. Es un gran desafío como artista y como profesional”.

A partir de la próxima semana, las personas y colectivos artísticos seleccionados comenzarán a trasladarse a los territorios con miras a levantar un proyecto de trabajo colectivo. Las Residencias de Arte Colaborativo 2019, como todas las anteriores, mostrarán sus procesos en la plataforma bitácoraresidencias.cultura.gob.cl

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