Niños de Panguipulli y Lanco investigan su patrimonio

31 escolares de la escuela María Alvarado Garay de Panguipulli participaron del programa «Cajas Vacías», iniciativa conjunta del Consejo Regional de Cultura de Los Ríos y la Dirección Museológica de la Universidad Austral de Chile, que busca desarrollar metodologías didácticas que ayuden a reconocer y valorar el patrimonio material e inmaterial de sus territorios.

Los niños fueron recibidos por la directora regional (s) de Cultura, Catherine Hugó y la directora de Museología de la UACh, Leonor Adán, quienes les entregaron a los participantes un maletín con herramientas para convertirse en arqueólogos e historiadores: lupas, reglas, pinceles y guantes.

Ya convertidos en pequeños investigadores, los escolares iniciaron el recorrido que contempló una circuito guiado para conocer el funcionamiento de los museos, la visita a las salas de almacenaje, los laboratorios de conservación y arqueología, además de las salas de exhibición.

La actividad también contó en días posteriores con la participación de los estudiantes de la escuela rural Aylin de Lanco quienes, pese a la lluvia, recorrieron los museos en compañía de sus profesores.

Objetos patrimoniales

Además de conocer las dependencias de los espacios culturales, los estudiantes de Panguipulli y Lanco, trabajaron en el rescate de su historia local, donde cada niño trabajó con un objeto histórico de significado especial para su portador(a) y su familia. Para ello, los escolares investigaron su propia historia familiar junto a los integrantes de su núcleo más cercano. Los objetos patrimoniales recolectados fueron instalados en la sala de exhibición del museo.

La iniciativa tiene como objetivo fomentar en los menores el rescate de elementos materiales que tengan relación con la historia de ellos y sus familias, como también del ambiente social y cultural donde han vivido y residen. En este contexto, se enseña a los estudiantes cómo documentar y conservar esos elementos, similar a como se realiza este proceso en un museo. Por último se promueve la relación de los escolares con el espacio cultural, a través de juegos lúdicos y la creación de personajes que incentiven las actividades educativas.

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