Comunidad de Castro acogió la primera Residencia internacional de Arte Colaborativo
  • La iniciativa piloto fue desarrollada en conjunto por el colectivo español Todo por la Praxis (TXP), el programa Red Cultura, Cecrea Castro e integrantes de la comunidad chilota logrando, de esta manera, la construcción de un escenario techado para las expresiones culturales. De manera paralela, la Residencia de Arte Colaborativo también buscó visibilizar el acoso callejero en la ciudad para comprender prácticas y acciones desestructurantes.

La Plazuela Gamboa de Castro muestra un nuevo aspecto desde que en octubre comenzó a ser intervenida por un grupo de personas compuesto por chilotes y madrileños con la finalidad de levantar un espacio para la expresión cultural de la juventud. Se iniciaba, de esta manera, la última etapa de “Dispositivos de agitación comunal”, la primera Residencia internacional de Arte Colaborativo, organizada por Red Cultura y Cecrea, ambos programas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

El proceso había comenzado a principios de agosto con la llegada del primer integrante del colectivo español Todo por la Praxis, Diego Peris, quien tuvo la misión de concretar encuentros iniciales con la comunidad local y con representantes de Cecrea Castro, centro operativo desde el cual se iba a proyectar el trabajo del colectivo español con la ciudadanía.

«Las Residencias de Arte Colaborativo se articulan como una iniciativa de carácter relacional que buscan promover la participación de la ciudadanía en relación a su propia realidad y desarrollo cultural. En ese sentido, el colectivo español Todo por la Praxis propuso una serie de prácticas de investigación y acción que tuvieron por objetivo el codiseño y cocreación de un proyecto junto a la comunidad y las organizaciones del entorno de Cecrea Castro» señala Patricia Rivera Ritter, Jefa del Departamento Ciudadanía Cultural desde el cual se articula Red Cultura.

Construcción colectiva

Diego Peris no conocía la Isla de Chiloé y sus primeras acciones se concentraron en tomar el pulso del lugar, analizar el contexto y proyectar la Residencia tratando de vincular las manifestaciones culturales locales con los procesos metodológicos del colectivo TXP. Tras una serie de encuentros y mapeos, que tuvieron como objetivo promover la participación de la ciudadanía respecto a su realidad y desarrollo cultural, junto con dar forma a la acción territorial como resultado de la Residencia, surgió la idea de levantar una plataforma techada en la Plazuela Gamboa.

Lo siguiente fue diseñar prototipos en conjunto que respondieran a las características del entorno, a los hábitos culturales de la comunidad y a las características y materialidad de las construcciones presentes en el entorno, entre otros aspectos a considerar. La idea fue generar un espacio ciudadano auto gestionado.

“El sábado 10 de octubre, comenzamos la construcción colectiva del Espacio Cultural Gamboa. Fueron dos meses con juntas para el codiseño, y ahora, empezamos con las mingas para construir colectivamente el lugar y armar una comunidad que gestione y programe actividades en el espacio”, declaró Diego Peris al inicio de los trabajos quien, durante el proceso, contó con el apoyo de dos compañeros de TXP: Jon Garbizu y David Marti.

En la bitácora de la Residencia, Peris señaló que durante los primeros trabajos ­ —más técnicos— se contó con la colaboración de la Asociación de Carpinteros Patrimoniales de Chiloé, ACP. “Las vigas de coihue, de 7 metros de largo, fueron el principal reto, ya que son muy pesadas y fue lo más complejo llegar a su colocación. Todos los materiales y técnicas que se usaron vienen de la sabiduría local así que para nosotros fue todo un aprendizaje. También colaboraron jóvenes que participaron en las sesiones de codiseño, trabajadores de Cecrea, un colectivo de arquitectos venezolanos (Pico colectivo), espontáneos y gente que de alguna manera hizo algún aporte aunque fuese puntual”, escribió.

El movimiento social sorprendió al grupo de trabajo en medio del proceso para construir el escenario techado. El lunes 21 octubre, el espacio de Gamboa se activó repentinamente como un espacio para desarrollar una asamblea ciudadana. Tras ello, en medio de la contingencia, vino el momento para la resiliencia, el análisis crítico del proyecto, evaluar su continuidad y pensar los próximos pasos.

Finalmente, lo planeado llegó a su fin y el nuevo lugar de encuentro en Castro fue inaugurado con tocatas, bailes y todo tipo de expresiones urbanas.

Campaña Hablemos de acoso callejero

Durante las sesiones de trabajo previas con las y los jóvenes también se acordó trabajar, de manera paralela a la activación de un espacio para la expresión cultural, en una acción que permitiese visibilizar la problemática del acoso callejero en Castro, para comprender prácticas y acciones desestructurantes.

A través de correos electrónicos y un buzón físico dispuesto en el Centro Cultural se activó la campaña Hablemos de acoso callejero en la que se recolectaron relatos anónimos de personas víctimas de acoso con el objetivo de hacer visible la problemática por medio de una intervención. Con los relatos recibidos, se hicieron placas memoriales que fueron ubicadas en las zonas de riesgo.

Los relatos y el registro de otras acciones que realizó TXP durante la Residencia en Castro se pueden conocer en la bitácora de las Residencias de Arte Colaborativo, sitio desde el cual se puede acceder a todas las experiencias que se desarrollan y se han realizado en todo el país.

 

Fotografías: TXP

 

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