Ministra Barattini junto a organillero de Cerro Las Cañas: “Rescatamos el valor de la solidaridad y el símbolo de buena convivencia”

Titular de Cultura participó en los tijerales de la nueva casa del organillero Claudio Cortés, que perdió todo en incendio de Valparaíso. El cultor porteño se mostró agradecido de la ayuda recibida.

En la mente del organillero Claudio Cortés todavía están los amargos recuerdos del trágico día en que fruto, del incendio que afectó a Valparaíso el pasado 12 y 13 de abril, perdió su casa ubicada en el cerro Las Cañas y casi la totalidad de sus bienes. Pero hoy fue un día especial en su camino por salir adelante, porque pasadas las 13 horas, y acompañado de la ministra de Cultura, Claudia Barattini, y la subdirectora del CNCA, Lilia Concha, realizó los tijerales de su nueva casa.

La secretaria de Estado, quien recibió la invitación escrita de puño y letra de Claudio Cortés, afirmó que “no podíamos estar ausentes en este momento tan importante para el cultor de este maravilloso oficio. Estar aquí es un momento de alegría y esperanza, donde rescatamos el valor de la solidaridad y el símbolo de buena convivencia, y de cómo los chilenos nos conectamos con nuestros sentimientos ante situaciones de esta envergadura”.

La ministra Barattini agregó que se trata de una tradición “muy querida por los chilenos, y eso es algo que se vio reflejado en la inmediatez con que se generó la red de ayuda y solidaridad, donde distintas entidades se movilizaron para venir en ayuda de don Claudio”.

De esta forma, tras mucho esfuerzo y gracias a la ayuda de familiares, compañeros de la Corporación Cultural Organilleros de Chile -con quienes fue distinguido por el Consejo de la Cultura como Tesoro Humano Vivo-, amigos, particulares y funcionarios del CNCA; el organillero logró levantar el armazón de su hogar y hoy lo inauguró con asado, baile y música que emergía desde los propios organillos.

Cortés expresó que “cuando recién ocurrió esto me sentía desorientado y solo, pero al ver la ayuda que empezó a llegar de parte de la gente y las autoridades me di cuenta que había muchas personas interesadas en que saliera adelante, entre ellos mis compañeros y el Consejo de la Cultura. Eso me llena de orgullo, y me tiene contento y esperanzado”.

La ayuda incluyó dineros enviados desde Alemania, específicamente de la fábrica de organillos Jäger und Brommer Waldkircher Orgelbau, que además son los organizadores del Orgelfest, evento al que dentro de unas semanas viajará un grupo de organilleros chilenos para realizar tres conciertos. La recaudación irá en directo beneficio de Claudio Cortés.

Con más de 100 años de oficio, los organilleros se organizaron a través de la Corporación Cultural, con el fin de lograr una apreciación, valoración y conservación social del oficio. El año 2013 el colectivo fue reconocido por el Consejo de la Cultura como Tesoro Humano Vivo (THV), un programa de la Unesco que el CNCA desarrolla en Chile para proteger y salvaguardar a cultores y/o comunidades portadoras de tradición.

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