Ministra Barattini y Humberto Maturana formalizan colaboración para generar Centros de Creación

La secretaria de Estado agradeció al biólogo y Premio Nacional de Ciencias haberse sumado a la generación de estos nuevos espacios, que estarán en todas las regiones del país.

La ministra de Cultura, Claudia Barattini, y el biólogo y Premio Nacional de Ciencias, Humberto Maturana, formalizaron hoy una alianza de colaboración en el proceso de generar el modelo de gestión que tendrán los Centros de Creación Para Niños, Niñas y Jóvenes, CE-CREA, que se levantarán en las 15 regiones del país.

El profesor Maturana se incorporó de esta forma al comité, todavía en formación. Los aportes planteados por Maturana pretenden identificar la curiosidad como la actitud motora para la participación de los niños, niñas y jóvenes, y en precisar que el perfil y la preparación de los monitores, guías y profesionales de los Centros, deben apuntar a acoger y potenciar del desarrollo de capacidades de los participantes. Métodos que concuerdan con el trabajo desarrollado con el Consejo de la Infancia y MINEDUC.

“Para nosotros es un honor que el profesor Maturana colabore con este desafío y es una señal de que estamos bien encaminados en la concepción de espacios que transformen la manera de entender el contacto de los niños, niñas y jóvenes con la creación, el arte y la cultura”, sostuvo la Ministra Barattini, al finalizar el encuentro.

El profesor Maturana explicó que tanto él como su equipo de colaboradores en “Matríztica” piensan “que este proyecto es una enorme oportunidad para nuestro país, si queremos abrir espacios de transformación e integración cultural que resulten en el bien-estar de nuestros niños, niñas y jóvenes, así como de las comunidades humanas de las que provienen. Necesitamos espacios acogedores para que puedan explorar su curiosidad por el mundo que viven o desean vivir, espacios que cuenten con la colaboración de personas adultas dispuestas a la tarea de contribuir a la formación de nuestros niños, niñas y jóvenes como ciudadanos globales con raíces éticas locales”.

Asimismo, el experto, relevó que “estos centros serán, así, verdaderos laboratorios experimentales en que ellos y ellas explorarán las nuevas formas de aprender y entender sus proyectos de vida en un mundo global desde su  territorio y cultura. De esta forma, estos centros contribuirán a que nuestro país explore nuevas y diversas formas de aprendizaje significativo que enriquezcan a nuestras comunidades educativas a lo largo y ancho de nuestro querido Chile”.

Basado en la Biología-Cultural que tiene como fundamentos las investigaciones de Humberto Maturana y Ximena Dávila, el propósito principal de “Matríztica” es trabajar hacia el desarrollo de habilidades que generen una verdadera transformación cultural en las organizaciones y comunidades humanas.

“Estos Centros harán algo que hoy no estamos haciendo: crearán espacios de invitación que contribuirán al desarrollo de su identidad como ciudadano globales con raíces éticas locales a través de aprender jugando a generar, ampliar y conservar una convivencia humana creativa en armonía con sus diversas comunidades de origen a lo largo de nuestro país y con la maravillosa diversidad de nuestra biosfera en los territorios que habitamos”, concluyó el científico.

El biólogo chileno es Doctor Honoris Causa de la Universidad de Bruselas, Bélgica, y doctor en biología de la Universidad de Harvard. Allí también aprendió de profesores que posteriormente recibieron Premio Nobel. En 1972, publicó junto a Francisco Varela “De máquinas y seres vivos” primer libro donde aparece el concepto de la autopoiesis como explicación de la organización y generación de los seres vivos en nuestro planeta, teoría que ha tenido importantes repercusiones en el mundo científico a nivel mundial. Es uno de los conceptos científicos chileno más mencionado a nivel mundial, utilizado en disciplinas que van desde las artes hasta la robótica.

En 1994, recibe el Premio Nacional de Ciencias, con mención en Ciencias Naturales. Reconoce como sus maestros a Gustavo Hoecker en Chile de quien aprendió la seriedad en la acción y la amplitud de intereses, y a John Zachary Young, en Inglaterra, de quien aprendió la audacia especulativa y el respeto al error. Es fundador y colaborador del Instituto Matríztico de Santiago de Chile. Profesor del Departamento de Biología de la Universidad de Chile.

Actualmente  (desde noviembre 2000) trabaja con Ximena Dávila en el desarrollo de la dinámica de la Matriz biológica de la existencia humana.

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