Nueva Institucionalidad fue protagonista de la XII Convención Nacional de Cultura

Durante la jornada de cierre del encuentro organizado por el Consejo de la Cultura, el Ministro Ernesto Ottone afirmó que «como institución,  tenemos el deber no sólo de gestionar planes y programas, sino también de trazar una visión sobre el país que queremos y el rol que jugará la cultura en esa construcción”.

“Nos encontramos en un momento histórico, único. De nosotros depende que este país transite hacia una institucionalidad cultural flexible, abierta, pluralista y participativa. De nosotros depende crear ese cambio que no veremos hoy, pero que a mediano plazo, estoy seguro de que marcará una diferencia y generará los cambios estructurales que la realidad de nuestro país demanda”, dijo el Ministro de Cultura Ernesto Ottone durante la jornada de cierre de la XII Convención Nacional de Cultura, realizada este fin de semana en Valparaíso.

Además del trabajo desarrollado en torno a mesas temáticas en las áreas de patrimonio, participación y creación, el encuentro organizado por el Consejo de la Cultura estuvo protagonizado por uno de los temas que han marcado sus primeros tres meses de gestión: la indicación sustitutiva que prontamente será enviada al Congreso y que crea el nuevo Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

El Ministro Ottone afirmó que “hay un convencimiento cabal de que lo que se necesita para este proceso histórico que estamos viviendo es un ministerio fuerte y dos subsecretarías –de las Artes y del Patrimonio- que dialoguen desde ya, que trabajen y que transformen en realidad lo que comprometimos desde que asumió la Presidenta. No podemos esperar que haya una ley para que las instituciones empiecen a relacionarse; esa es la única forma de lograr una institucionalidad sólida y sostenible en el tiempo”.

Por primera vez, este 2015 el Consejo de Cultura organizó Convenciones Regionales, previas a la Nacional, además de una serie de encuentros con agentes culturales, representantes de pueblos originarios, artistas, intelectuales y dirigentes de todos los sectores con los cuales se ha ido socializando y recibiendo aportes para el nuevo Ministerio.

Jornadas de trabajo

La XII Convención Nacional abrió el viernes 28 en el Salón Plenario del Congreso con una inédita mesa a la que fueron convocados Premios Nacionales de diversos ámbitos para reflexionar en torno a la Cultura:  Raúl Zurita (Premio Nacional de Literatura 2000), Agustín Squella (Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2009), Ramón Latorre (Premio Nacional de Ciencias Naturales 2002) y Carla Cordua (Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2011) expusieron en un debate moderado por el Ministro Ottone bajo el lema “El derecho al conocimiento y la cultura”.

La jornada continuó el sábado 29 en el Parque Cultural Valparaíso, con la participación de expositores como la artista Voluspa Jarpa, la poeta mapuche y docente Maribel Mora Curriao, el arquitecto Andrés Briceño, la antropóloga Javiera Luco, el actor y gestor Nicolás Eyzaguirre Bravo, el sociólogo Gonzalo de la Maza, el experto en folklore Manuel Dannemann, la historiadora Magdalena Pereira, y el cantor a lo divino Arnoldo Madariaga.

“La importancia y objetivo de esta convención ha sido reunirnos y compartir las similitudes y diferencias como funcionarios y agentes de cultura. Como institución,  tenemos el deber no sólo de gestionar planes y programas, sino también de trazar una visión sobre el país que queremos y el rol que jugará la cultura en esa construcción”, dijo el Ministro Ottone.

El trabajo de las mesas de trabajo en torno al Eje Patrimonial tuvo entre sus principales conclusiones la necesidad de contar con una definición de Patrimonio, que debiera ser resultado de la reflexión conjunta entre los actores involucrados; determinar el rol y los ámbitos del Estado en materia patrimonial; reconocer a un Chile multicultural y diverso, que incluya pueblos originarios y sus identidades; procesos de participación ciudadana; empoderamiento de las regiones; un sistema educativo que funcione como agente sensibilizador de lo patrimonial  y del patrimonio, y la necesidad de construir políticas de Estado.

En torno al Eje Participación, los participantes reflexionaron sobre los espacios institucionales vinculados a dicha participación; cómo el Ministerio se vinculará con los agentes culturales y qué incidencia tendrán éstos en las decisiones ministeriales; y la necesidad de contar con una relación fluida y estratégica con el Ministerio de Educación.

Desde el fomento a la creación, los asistentes abordaron la ampliación de las políticas de fomento, incorporando la creatividad como una condición y herramienta del ser humano; cambiar el enfoque para abrirse a problemas sociales, planteando como estrategias: Plataformas de colaboración abiertas, participativas, y democráticas, espacios de reflexión y diálogo para la ciudadanía, reconsiderar el vínculo y la presencia del arte en la educación y una mirada más amplia de las áreas, junto con superar lo disciplinario.

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