Tres artistas magallánicos protagonizan inédita expedición cultural Antártica

Los resultados serán exhibidos durante el primer semestre en el Centro Cultural Estación Mapocho, en Santiago.

Con un importante material para crear una propuesta de arte tanto colectiva como individual, regresaron desde la Antártica tres artistas magallánicos que protagonizaron una inédita expedición cultural a fines de enero. Los artistas plásticos Andrea Araneda y Mauricio Valencia, y la orfebre Marcela Alcaíno fueron seleccionados por el Consejo Regional de la Culturay las Artes, para desarrollar una experiencia piloto que busca fortalecer la identidad antártica a través de diversas expresiones culturales.

Según explica Paola Vezzani, directora regional de esta entidad estatal, el objetivo central de esta propuesta inserta en el Programa “Sello Región” es que este tipo de iniciativas se consolide. Y no sólo eso, sino que también siga sumando el apoyo y compromiso del sector público y privado. Prueba de ello es que esta primera versión se llevó a cabo gracias a una alianza entre el mencionado organismo, el Instituto Antártico Chileno (INACH), la Armada y la Fuerza Aérea de Chile, y las empresas Antártica XXI y Aerovías Dap.

Así, la delegación comenzó su travesía a bordo del rompehielos “Almirante Óscar Viel”, siendo parte de la XLVIII Expedición Científica Antártica del INACH durante cuatro días. Primero, recorrieron el estrecho de Bransfield desde la base O’Higgins hasta la estación Gabriel González Videla. Posteriormente, visitaron el sector de bahía Fildes, donde están las bases Bellingshausen (Rusia), Gran Muralla (China), y las bases chilenas Escudero (INACH) y Frei (FACH).

En la ruta, al paisajista Mauricio Valencia siempre se le vio con una actitud reflexiva e íntima. Él ha dedicado gran parte de su carrera a retratar la naturaleza de Magallanes. “Me interesa representar la belleza, estudiar las texturas, las diferentes atmósferas que se dan durante el día o las horas. En Magallanes tenemos algo muy característico: el silencio, el aire y el espacio, lo que es muy inspirador. En ese sentido, las posibilidades de contemplación son únicas. En la Antártica, pasa lo mismo”, comenta Valencia.

Tiene conciencia de que en Chile hay una suerte de “deuda” entre el arte yla Antártica.“El arte en la Antártica está por descubrirse. En el país falta mucho por desarrollar en cuanto a manifestaciones artísticas inspiradas en este paisaje impresionante”, agrega el pintor que espera colaborar para que más artistas tengan esta experiencia y existan más recursos para desarrollar el arte en estas latitudes.

Volver arriba