Navarro-Turres retoma la batuta de la Orquesta de Cámara de Chile 
  • Con conciertos en Las Condes, La Reina, Ñuñoa y Coltauco, la OCCH se presentará por segunda vez bajo la dirección del maestro chileno radicado en Bélgica.

El conductor chileno, David Navarro-Turres, radicado hace una década en Bélgica, volverá a dirigir por segunda vez al ensamble orquestal del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en conciertos que se presentarán en las regiones Metropolitana y O’Higgins, con obras de Beethoven, Bartók y del maestro chileno Cirilo Vila.

El repertorio para los próximos conciertos incluye una obra nacional bastante particular. Se trata de la “Elegía (In memoriam Béla Bartók), para orquesta de cuerdas y timbales”, escrita a comienzo de la década de los ’80, en homenaje al compositor húngaro, por el ya fallecido maestro Cirilo Vila.

La obra fue encargada para ser estrenada en las Semanas Musicales de Frutillar de 1982. Está estructurada con un modelo inventado por el propio compositor, basado en diferentes alternativas de un mismo patrón interválico instalado en forma previa, los llamados «gestos melódicos», así como el uso preferencial y consciente del llamado «tritono».

Durante una pausa de ensayo, el maestro Navarro-Turres señala que es una obra difícil «sobre todo considerando que sería tocada por interpretes juveniles. Cuesta encontrarle la melodía, hay que trabajar bastante en ella, pero me encanta”, explica el director respecto de la Elegía, agregando que “tiene una partitura llena de indicaciones para cada instrumento, lo que da cuenta de la obsesión y puntillosidad que tenía el maestro Vila para trabajar”.

La ocasión hace propicia la inclusión de una obra de Béla Bartók. “El maestro Vila lo adoraba, siempre hablaba de él”, rememora Navarro, indicando que “las Danza Rumanas son una excelente manera para recordar el trabajo realizado por Bartók, entorno al rescate del folclor de Europa oriental”.

La apertura y cierre de la velada queda en manos de Ludwig van Beethoven. Comenzando con la “Obertura Coriolano”, una suerte de poema sinfónico del segundo período de composición del alemán, escrita en 1807, para musicalizar un drama teatral en torno al despótico oficial romano. El final se reserva para la Sinfonía n°1, que muestra portentos del radicalismo de las futuras composiciones de Beethoven.

Los horarios de las presentaciones de la OCCH, son los siguientes: miércoles 10 de julio, 11:30 horas, en la Parroquia La Transfiguración del Señor, Las Condes; jueves 11 de julio, 20 horas, en el Centro Cultural Vicente Bianchi de La Reina; viernes 12 de julio, 20 horas, en el Teatro Municipal de Ñuñoa; y finalmente, sábado 13, 17:30 horas, en la Iglesia Nuestra Señora de La Merced en Coltauco (Región de O’Higgins). Todos con entrada liberada.

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