Durante los últimos 120 años el Salón de Actos del Colegio San Ignacio de Alonso Ovalle ha sido escenario de conciertos, exhibiciones artísticas, conferencias, ceremonias religiosas e inclusive, ha funcionado como sala de cine.

La abundante actividad artístico-social que allí se desarrollaba se vio suspendida a causa del terremoto de 2010, que si bien no ocasionó daños estructurales en el inmueble, afectó gravemente su fachada principal, pilares y ornamentación interior.

Hoy se vuelven a abrir las puertas de este insigne edificio -Monumento Histórico desde 2004-, que fue  beneficiado con el Programa de Reconstrucción Patrimonial del Consejo de la Cultura, en su primera versión, de 2010.

El Ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, destacó la importancia de devolverle a la comunidad este histórico edificio, lo que además permitirá -dijo- continuar con la recuperación de nuestro legado cultural como país. “La restauración del Salón de Actos del Colegio San Ignacio es uno de los proyectos emblemáticos del Programa de Reconstrucción Patrimonial del Consejo de la Cultura en la Región Metropolitana porque guarda parte importante de nuestra historia como país. Allí se graduó, por ejemplo, el padre Alberto Hurtado, y a comienzos de los años 40, se instaló una de las primeras máquinas proyectoras de cine que hubo en Chile”, manifestó.

Gracias al aporte del Consejo de la Cultura, que entregó $ 100 millones al proyecto, con la gestión de la Fundación ProCultura y de la Compañía de Jesús, se logró el financiamiento para su completa restauración, que ascendió a más de $ 239 millones.

Las obras de restauración comenzaron en enero de 2011 y terminaron en febrero pasado. Éstas consistieron principalmente en la recuperación estructural parcial y la restauración de elementos de madera, yeserías ornamentales, muebles e imaginería del edificio.

El Ministro Cruz-Coke sostuvo que esta construcción es un emblema arquitectónico de nuestra ciudad. “El inmueble se levanta en el centro patrimonial de Santiago y en la zona típica de Calle Dieciocho, es verdaderamente único en sus características. Junto a la iglesia colindante constituye un conjunto arquitectónico sin igual, en el que intervinieron varios de los más importantes arquitectos del país en la segunda mitad del siglo XIX”.

El Salón de Actos, de estilo neoclásico, fue inaugurado en agosto de 1889. Es obra del arquitecto Eusebio Chelli, aunque fue terminado por Eugenio Joannon. Posee una  capacidad aproximada para 400 personas sentadas en sus 450 m2 de superficie.

Gracias al Programa de Reconstrucción, del Consejo de la Cultura, se han allegado 25 millones de dólares al sector patrimonial. Este esfuerzo- que se ha realizado gracias al aporte de distintas agrupaciones, privados y fundaciones- ha permitido volver poner en pie 62 inmuebles de alto valor patrimonial y social. Sólo en la Región Metropolitana, 16 edificios han sido beneficiados.