Subdirectora Lilia Concha agradece a proyecto «Cantos Cautivos» que rescate canciones creadas por víctimas de la dictadura

La iniciativa del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos recopila en una plataforma web obras escritas, cantadas y escuchadas en recintos de detención política y tortura en Chile entre 1973 y 1990.

Como una iniciativa necesaria para Chile calificó la subdirectora de Cultura, Lilia Concha, el proyecto “Cantos Cautivos”, del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos que fue presentado este jueves en este recinto.

La iniciativa tiene como origen la investigación realizada por la musicóloga chilena Katia Chornik, académica de la Universidad de Manchester, y busca conservar y promover en una plataforma web las canciones que se escribieron, cantaron y escucharon en recintos de detención política y tortura en Chile entre 1973 y 1990, así como las memorias sobre experiencias individuales y colectivas asociadas a éstas.

La subdirectora Lilia Concha aseguró que “ver a hombres y mujeres que sobrevivieron a la prisión y a la tortura desplegando tanta luz en un escenario demuestra que no sólo sobrevivieron, sino que también se hicieron más grandes, aferrándose a la música para poder soportar el horror de esos tiempos. Esto es necesario para un país que requiere recordar para construir proyectos futuros con sustentabilidad y además el recordatorio del poder terapéutico y humanizador que tiene la música y la cultura. Creo que el Consejo de la Cultura tiene la obligación de promover este tipo de iniciativas”.

Por su parte, el director del Museo de la Memoria, Ricardo Brodsky,  la iniciativa “forma parte de nuestra tarea de hacer memoria. Para que nadie olvide lo que muchos chilenos tuvieron que vivir y sirva para la educación valórica democrática de las nuevas generaciones. Ese es el sentido que tiene volver sobre estos testimonios, sobre estas canciones que sin duda están muy presentes aun entre nosotros”.

Este proyecto sin fines de lucro releva el rol que jugó la música en los recintos de detención política y tortura en Chile entre 1973 y 1990, ya que muchos prisioneros recurrieron a esta expresión artística para registrar, procesar, recordar, olvidar o trascender las experiencias que vivieron en esos centros.

Las obras rescatadas por la iniciativa se pueden escuchar en el sitio web www.cantoscautivos.cl, donde se encuentran también relatos asociados a los cantos, sus letras y audios respectivos.

En esta página se pueden encontrar piezas escritas por los prisioneros, como “El Rey Negro”, de Sergio Vesely; “El puntúo”, y “El suertúo”, de Luis Cifuentes y Víctor Canto, que fueron grabadas clandestinamente. También se incluyen canciones cantadas como parte de celebraciones de Navidad y Año Nuevo, entre las que destacan “Candombe para José”; el himno de los derechos civiles de Estados Unidos, “We Shall Overcome” (conocida en español como “Venceremos”); y la “Oda a la Alegría” de la Novena Sinfonía de Beethoven.

La página web del proyecto incluye además un formulario al que pueden acceder quienes deseen contribuir con otras canciones.

Revisa las imágenes del encuentro en este enlace.

 

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