Patrimonio Coreográfico: Jaula Uno, Ave Dos

La creación del programa Patrimonio Coreográfico se remonta al año 2014, programa creado por el Área de Danza del entonces Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, con el objetivo de generar un avance tangible y concreto en favor de salvaguardar y difundir el legado artístico y cultural de la danza chilena, a través del remontaje de obras emblemáticas de la danza, creadas en un momento particular de nuestra historia, destacadas por contribuir en el desarrollo de lenguajes, imaginarios y discursos escénicos que significaron un aporte a la disciplina.

Entre el año 2017 y el año 2019, se impulsan las investigaciones de las seis obras de Patrimonio Coreográfico, que posteriormente tendrían las versiones impresas. Estas obras son “Estructuras” de Carmen Beuchat, a cargo de la investigadora Carolina Carstens, y “Los Ruegos” de Claude Brumachon, junto a la Compañía Movimiento, “Sótano” de Luis Eduardo Araneda, “El Cuerpo que Mancha” de Paulina Mellado, “Sin Respiro” de Elizabeth Rodríguez y “Jaula Uno, Ave Dos” de Vicky Larraín, a cargo de la investigadora y escritora Gladys Alcaíno.

El presente texto es parte del segundo set de impresiones de Patrimonio Coreográfico y está dedicado a la obra “Jaula Uno, Ave Dos” de la destacada bailarina y coreógrafa Vicky Larraín, obra estrenada el año 1996, basada en la historia de Mirta Carrasco, conocida como “la mujer gallina”, obra que no tiene pasos danzados, es una imagen en acción, es total expresión vivencial y es descentralización, son cosas que pueden parecer intelectuales, pero buscan la visceralidad del cuerpo, en palabras de su creadora.

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