La Antártica se mueve al centro del país

Fotografía, escultura sonora y microdocumental-ficción son los lenguajes artísticos que acercarán la última frontera de la tierra a los chilenos.

Las miradas y reflexiones de tres artistas chilenos sobre el último continente en ser descubierto, luego de residir 33 días en él, serán puestas en común en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), en la exposición “Proyecto A: Residencia Artística en la Antártica”.

A contar del 25 de julio y hasta el 15 de septiembre, la iniciativa impulsada por el Consejo de la Cultura y las Artes de la Región de Magallanes y Antártica Chilena (CRCA), busca mediante el lenguaje creativo y multidisciplinario, que los chilenos reconozcan y asuman la Antártica como parte de nuestro patrimonio natural, histórico y científico y, al mismo tiempo, estimule la curiosidad por investigar dicho territorio y experimentar con la producción artística.

Paloma Villalobos en fotografía, Gabriel del Favero en registro audiovisual y el exponente de arte sonoro Ariel Bustamante, se darán cita en el MNBA tras ser elegidos entre 104 postulantes chilenos al concurso “Proyecto A: Residencia Artística en la Antártica”, convocado el año pasado por el Consejo de la Cultura de Magallanes, en el marco del programa Sello Regional.

“Como los grandes exploradores antárticos, su misión fue investigar y extraer el máximo de registros en cada una de sus disciplinas, con el fin de traspasar mediante el lenguaje artístico, conocimiento y reconocimiento, así como sentido de pertenencia e identidad hacia el continente Blanco”, explicó la directora regional del CRCA, Paola Vezzani.

Para Roberto Farriol, Director del Museo Nacional de Bellas Artes, “viajar a la Antártica siempre ha sido un enigma y una promesa para aventureros, científicos y ahora para tres artistas chilenos que por primera vez viven esta experiencia extraordinaria. En tal sentido, estos artistas, seleccionados de un centenar de postulaciones, nos ofrecerán en el Museo de Bellas Artes el resultado de una inédita investigación-creación a partir de sus vivencias e interpretaciones, de todo lo complejo que implica vivir cinco semanas en el extremo sur del mundo y bajo duras condiciones climáticas”.

Sobre la travesía

La travesía hasta la última frontera de la Tierra fue posible gracias al apoyo del Instituto Antártico de Chile, las Fuerzas Armadas y Aerovías DAP. Los seleccionados cruzaron las indómitas  aguas del paso Drake en el buque remolcador “Lautaro” de la Armada de Chile y convivieron 33 días en las bases de la Fuerza Aérea y del Ejército, “Presidente Frei Montalva” y “Bernardo O’Higgins”, respectivamente.

Mediante experiencias sonoras y visuales, los artistas invitarán a internarse en el Continente Blanco, cuestionando la vinculación del hombre con la naturaleza inhóspita, su supervivencia y la responsabilidad que le cabe en la protección de un medio ambiente aún inexplorado, con un gran potencial para la innovación y que día a día va cambiando. En definitiva, cuál es la opinión y misión de cada uno de los chilenos para con este territorio.

“Archivo natural antártico” es la propuesta de Paloma Villalobos, con cerca de 200 fotografías de su autoría y de habitantes del territorio helado. Registros del paisaje y sucesos del entorno antártico en distintas épocas del año. “Sin manipulación técnica, las imágenes en diversos tamaños plantean si es posible hablar mediante una geografía tan aislada, de un conocimiento transversal de nuestro mundo, estableciendo analogías visuales, que permitan nuevos trayectos de pensamiento y resignificación”, dice Villalobos.

En tanto, el artista visual Gabriel del Favero, exhibirá “Mundus alter et idem” un micro-documental-ficción de 15 minutos, que será presentado a modo de videoproyección. Se trata de una crónica narrada por una voz en off construida a partir de una serie de entrevistas realizadas a científicos, militares, técnicos y familias chilenas que viven en la Antártica. Se aborda la realidad que se vive en el lugar, pero también realiza un ejercicio especulativo de cómo podría ser el futuro en dicho territorio.

Finalmente, Ariel Bustamante, exponente de arte sonoro, con la colaboración del arquitecto Alfredo Thiermann y la empresa Krah, exhibirá en el exterior del museo una escultura sonora de 18 metros de largo, construida sobre la base de polietileno de alta densidad y a la cual se podrá ingresar. Su obra “Dinámicas del Vacío” será algo así como un bunker, que aislará el ruido exterior y permitirá generar en su interior una experiencia inversiva, a través de la audición, la visión y el tacto.

Arte, Ciencia, Tecnología y Antártica se ensamblan en sincronía en “Proyecto A”, iniciativa que potencia la descentralización, al surgir desde las particularidades de una región austral, para liderar un área de posible desarrollo en las artes, con impacto en todo el país.

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