Ministra Valdés participa en reinstalación de las campanas de la ex iglesia de la Compañía de Jesús
  • El jurado escogió como ganador “Elegía – homenaje a Yves Klein”, de los arquitectos Gonzalo Vergara y Martín Holmes, obra que reflexiona sobre eventos trágicos mediante la experiencia estética del espacio.

“La reinstalación de estas tres campanas en su lugar original y después de más de 150 años es una gran noticia para el patrimonio histórico y cultural de nuestro país. Estas piezas deben ser de las pocas cosas que subsisten de la iglesia después del incendio, y representan un recuerdo que es parte de la historia de Santiago y de Chile”.

Con estas palabras, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, celebró la reinstalación de las campanas de la ex iglesia de la Compañía de Jesús, ceremonia que se realizó este jueves en los jardines del ex Congreso Nacional de Santiago, lugar donde se encontraba el edificio que fue destruido por un incendio en 1863.

“El resguardo del patrimonio y nuestros monumentos nacionales es un objetivo central del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Uno de los principios que rigen a nuestra institución se refiere al patrimonio cultural como bien público, el “que constituye un espacio de reflexión, reconocimiento, construcción y reconstrucción de las identidades y de la identidad nacional”, agregó la secretaria de Estado.

El financiamiento del nuevo espacio donde se encuentran las campanas estuvo a cargo de Congreso Nacional y la Comisión Nemesio Antúnez del Ministerio de Obras Públicas. El jurado escogió como ganador “Elegía – homenaje a Yves Klein”, de los arquitectos Gonzalo Vergara y Martín Holmes, obra que reflexiona sobre eventos trágicos mediante la experiencia estética del espacio.

En la ceremonia participaron además el vicepresidente del Senado, Carlos Bianchi; el presidente en ejercicio de la Cámara de Diputados, Jaime Mulet; y el ministro de Obras Públicas, Juan Andrés Fontaine.

La historia de las campanas

El martes 8 de diciembre de 1863 un incendio afectó a la iglesia de la Compañía de Jesús. En ese entonces, el templo ubicado en la esquina de Compañía y Bandera, donde hoy se encuentran los jardines del ex Congreso, se convirtió en una trampa para miles de personas que celebraban un nuevo aniversario de la Inmaculada Concepción. Murieron casi 3 mil personas, el 1% de la población de Santiago.

Dada la magnitud de la tragedia, las autoridades decidieron en ese entonces no reconstruir un nuevo templo en el lugar, decretando la demolición de las ruinas. Entre las pocas cosas que no fueron calcinadas por el incendio del templo jesuita fueron sus 6 campanas. De ellas, la más grande habría sido recuperada por los jesuitas y, dado su deterioro, fundida para fabricar dos campanas más pequeñas que se instalaron en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, construida entre 1867 y 1872 y cuyo campanario fue concluido en 1900.

Finalmente, tres campanas de tamaño medio fueron vendidas como chatarra al comerciante británico William Graham Vivian, quien las despachó por barco desde Valparaíso a la localidad galesa de Swansea.

Tras gestiones diplomáticas, el Reino Unido y la Iglesia de Todos los Santos de  Oystermouth, fueron devueltas a Chile como un regalo en el contexto de las celebraciones del Bicentenario y en honor a las víctimas del terremoto del 27 de febrero de ese año.

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