Consejo Nacional de la Cultura y las Artes reconoce a los verdaderos tesoros de Chile

Los premiados del programa Tesoros Humanos Vivos, fueron las comunidades Rari, de la Región del Maule y Colla en Atacama, el cantor a lo poeta de la Región Metropolitana Domingo Pontigo, y el trabajo como Epew que Paula Painén realiza en mapudungún en la Araucanía.


El Mercado Central fue el escenario de la ceremonia de entrega del reconocimiento a los nuevos Tesoros Humanos Vivos, que otorga el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes cuya iniciativa, impulsada por la UNESCO, es rescatar a aquellas personas o comunidades que conservan el Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile.

La premiación, que tuvo música en vivo, artesanía y en la que se pudo recorrer a través de filmaciones, el trabajo que realizan los ganadores en sus propias localidades, permitió conocer en persona el trabajo y esfuerzo de los ganadores de este año, las comunidades Rari, de la Región del Maule y Colla en Atacama, el cantor a lo poeta de la Región Metropolitana Domingo Pontigo, y el trabajo como Epew que Paula Painén realiza en mapudungún en la Araucanía.

En la ocasión, el Ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, destacó que «Chile es el único país en América Latina cuyo Estado tiene un programa como Tesoros Humanos Vivos. Y si bien es cierto que constituye un gran avance en materia de resguardo patrimonial, no es suficiente. El desafío es desarrollar políticas públicas destinadas a relevar a aquellos cultores y comunidades que con su quehacer cotidiano salvaguardan lo que define nuestra identidad».

Para esta segunda edición, fueron 80 los proyectos que postularon representando a todas las regiones del país. Como parte del reconocimiento se les entregó 3.000.000 a Paula Painén y Domingo Pontigo, y 7.000.000 a las comunidades Rari y Colla.

El año pasado se dio comienzo a esta iniciativa reconociendo a la última representante del pueblo Yagán, Cristina Calderón, a la cantautora campesina, María Angelina Parra, al Baile Pescador Chino N°10 de Elqui y al pueblo magallánico Kawésqar.

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