La capital despidió a Gonzalo Rojas con emotiva ceremonia en el Museo de Bellas Artes

Emotivos discursos, lecturas de sus poemas y un gran aplauso final marcaron la ceremonia de despedida que la capital brindó al poeta Gonzalo Rojas, que de manera inédita fue velado en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) desde el lunes 25, cuando falleció a los 93 años.

La ceremonia estuvo marcada por los recuerdos y la emoción desde el primer discurso, de su hijo Rodrigo Rojas, quien agradeció a los presentes y recordó palabras de su padre. “Sabido es que los poetas tienen dos familias: la que comparten con otros poetas que se atreven a lo indecible y la que lo asemeja por sangre a los otros mortales”, dijo. Rojas también agradeció al Museo de Bellas Artes, que por primera vez abrió sus puertas para un homenaje de este tipo.

La poesía no podía estar ausente y fue representada en la voz de tres colegas de Rojas, que leyeron algunos de sus textos: Floridor Pérez optó por “A veces pienso quien”, Óscar Hahn escogió “Carbón” y Jaime Huenún, quien dedicó unas palabras en mapudungún al poeta, leyó su obra “Sebastián Acevedo”. A nombre de la Sociedad de Escritores habló el poeta Jaime Quezada.

Ricardo Lagos Escobar despidió al poeta en nombre de los ex Presidentes de la República y recordó su faceta política, como diplomático del gobierno de Salvador Allende y su rol en la creación del PPD, a fines de los 80: “Fue un hombre de profundas lealtades políticas y humanas, consecuente, irreverente, disidente, tenía el don de la franqueza y de la discreción al mismo tiempo”, dijo.

La ceremonia culminó con las palabras del Presidente de la República, Sebastián Piñera, quien recordó que conoció al poeta a inicios de los 90 cuando el ahora Primer Mandatario dirigía la Editorial Los Andes, que publicó “Las Hermosas”, una compilación de poemas eróticos. “Lo recuerdo con su boina y su pipa, y esa maravillosa tendencia y facilidad para conversar, con esa picardía, sobre todo los temas que le interesan al ser humano, el amor, su niñez, su juventud, sus mujeres, su familia, sus amigos”, dijo.

También destacó su impecable trayectoria, que fue reconocida tanto en su país, con el Premio Nacional de Literatura entre otros, y algunos de los más importantes de la lengua castellana, como el Premio Reina Sofía; el Octavio Paz de México; el José Hernández, de Argentina y, finalmente, el Premio Cervantes, del año 2003.

Despedida en Chillán

El mal tiempo de ayer en el sur del país retrasó la partida del avión de la FACH que transportó los restos del poeta a Chillán. Recién cerca de las 14:30 horas se produjo el despegue con destino a Talcahuano, desde donde será transportado por tierra a Chillán.

A su llegada, será trasladado hasta la Catedral de la ciudad, donde recibirá el adiós de los habitantes de su natal Región del Biobío (nació en Lebu el 20 de diciembre de 1917).

A las 12:00 horas de mañana jueves 27 el cortejo fúnebre dejará la Catedral con destino al Parque de los Artistas del Cementerio Municipal. Allí, a las 13:45 horas, se realizará su funeral, al que asistirán familiares, amigos y autoridades como el alcalde de Chillán, Sergio Zarzar, y el Ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke.

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