Escuelas de Rock finaliza el año con concierto en el Instituto Barros Arana

En la Región Metropolitana, el programa del Consejo de la Cultura trabajó durante el año con un total de 93 alumnos, con proyectos de bandas y solistas.

Escuelas de Rock, programa del Consejo de la Cultura, le dio término al 2014 con un concierto en el Internado Nacional Barros Arana de Santiago, ocasión en la que participaron 32 proyectos de bandas y solistas de la Región Metropolitana, que fueron parte del proceso formativo anual.

El evento contó con algunas bandas consagradas, como Keko Yoma, y además sirvió de escenario para seleccionar a quienes podrán presentarse en el Rockódromo 2015, festival que se realizará en Valparaíso entre el 1 al 8 de febrero próximos. Las bandas escogidas fueron Tania Instantánea, Valentín Fertorández, Pancho Folk, Mangoré, y Bender Bukowski.

Durante el año, Escuelas de Rock realizó un intenso trabajo, marcado por los talleres centrados en la producción musical, clases magistrales o traspaso de experiencia de músicos de más trayectoria como Andrés Godoy, Pancho Sazo, Mauricio Redoles, Angelo Pierattini y Tito Escárate.

En total fueron cerca de 93 alumnos, que con sus distintos proyectos asistieron durante el año a las Escuelas de Rock,  y que buena parte de ellos se presentaron en el escenario.

Cristián Zúñiga, encargado nacional del proyecto, indicó que este trabajo “no es sólo generar procesos musicales, sino que también procesos culturales respecto a la creación de la canciones desde una dimensión lírica y también de una conversación respecto a lo que ocurre en el país, porque en eso también se basa la creación de un músico, acá no se encontró una especie de conservatorio o escuela de música, sino que un proceso musical y cultural”.

Respecto a la materia prima que se pudo ver en los jóvenes, Zúñiga señaló que “los veo en lo humano y en la dimensión ciudadana muy bien, porque ellos están muy dispuestos a trabajar en colectivo, a trabajar desde y para su entorno. No solo con la motivación de triunfar en lo individual, vale decir, con muchas ganas de cambiar Chile, de poder contribuir en los procesos políticos”.

Javier Morfina de la banda Hueso -partícipe de las Escuelas de Rock- se refirió a la experiencia. “Poder entrar a los talleres nos levantó mucho, trabajamos con Andrés Godoy, nos abrió la mente, te muestra lo que no ves y uno se cuestiona todo el material, pero ayudándote a ser mejor”. Además,el músico valoró el compañerismo del grupo y las ganas por trabajar como colectivo.

Angelo Pierattini fue uno de los jurados de la actividad y reconoció que “el gran hito de este tipo de cosas es el intercambio de experiencias que se dan, si uno va a las charlas a buscar la receta del éxito yo creo que es un lugar equivocado, el compartir es lo que finalmente hace avanzar como circuito, ahí está la gracia”.

El baterista del grupo Sinergia, Bruno Godoy, destacó que “hay un montón de bandas emergentes que tienen sed de espacios y es bueno que las Escuelas de Rock vuelvan a estar en Santiago, porque aquí -como en otras regiones- hay un nicho grande de bandas donde se está expandiendo la música y estas oportunidades son buenísimas”.

Cristián Zúñiga finalmente resaltó la importancia de hacer música en Chile. “Aún no se dimensiona lo importante que es hacer música en un país como este -no sólo por lo económico- sino que para cambiar la sociedad, porque la música te alimenta espiritualmente y en términos de relaciones humanas. Es importante que el país se haga cargo de generar las condiciones para que haya más música, haciendo así una sociedad mucho más sana y con identidad”.

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