Economista australiano David Throsby destaca el rol de las industrias creativas

Como un adelanto de su participación en el II Seminario Cultura y Economía, organizado por el Consejo de la Cultura, el economista australiano David Throsby destacó el rol de las industrias creativas y la necesidad de revalorar la cultura en el desarrollo económico de los países.

David ThrosbyDavid Throsby es uno de los pocos economistas que ha abocado su carrera al ámbito cultural, por una razón que él mismo reconoce: «Los economistas siempre piensan que la cultura es sólo entretención, pero no es así, porque pueden aportar directamente a esta área de estudio».

Como adelanto de su participación de este viernes 4 de noviembre en el II Seminario Cultura y Economía, organizado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, en una charla dictada en la Universidad de Viña del Mar, el experto australiano destacó el rol de las industrias creativas y la necesidad de revalorar la cultura en el desarrollo económico de los países.

A su juicio, en los últimos 10 años la idea de la economía de la cultura ha ido ampliándose, aunque siempre asociada al ámbito de las artes. Pero «sabemos que el tema cultural abarca más que eso; es una política que involucra aspectos compartidos de nuestras vidas, los valores y cómo nos expresamos», expresó el profesor del Departamento de Economía de la Universidad Macquarie, Sydney.

Y, ¿cómo esto se relaciona con la economía? Sólo a modo de ejemplo, Throsby destacó que «las compañías de bailes son negocios, porque aparte de su rol como gestoras artísticas, deben ser rentables y capaces de sustentarse financieramente». Luego entró de lleno en el campo de la economía creativa, que considera a la creatividad como base de la innovación, la que a su vez impulsa los avances tecnológicos que, inevitablemente, implicarán un aporte a la economía. Así es como nacen las industrias creativas.

Frente a esto, uno de los principales desafíos es cómo medir el valor de la cultura, que no sólo está asociado al dinero, sino a ser capaces de determinar su valor real como bien. «Un edificio puede ser valorado como un activo económico, pero tras él hay también una ubicación geográfica, una arquitectura y una historia que pueden tener tanto o más valor».

A eso agrega: «Muchas veces la gente ve la cultura como un costo y no como una inversión a largo plazo, como debiera ser». Pese a ello, el consumo cultural ha crecido, aunque variando su centro de gravedad: «Con el arribo de medios más sociales han cambiado las formas de acceder, pero el consumo se mantiene. Se ha perdido la necesidad de acceder a los conciertos en vivo, pero la gente los sigue de todos modos a través de internet».

Sobre David Throsby

David Throsby es especialista en economía cultural. Trabaja el tema desde los años 70 y en la actualidad es profesor de Economía en la Universidad Macquarie, Sydney. Doctorado en la London School of Economics and Political Science,  su libro «Economía y Cultura» ha sido traducido a varios idiomas, entre ellos el francés y japonés.

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