Arte antártico, el centro de atracción

Más de 2 mil visitas registró la exposición Proyecto A, instalada durante 14 días en plaza Muñoz Gamero de Punta Arenas.

No pasó inadvertida. La muestra de Proyecto A del Consejo Regional de la Cultura y las Artes, se convirtió en el centro de atracción durante las últimas semanas, en pleno epicentro cívico de la ciudad de Punta Arenas.

El contenedor, que albergó obras de tres creadores que efectuaron una residencia artística en la Antártica, fue visitado por 2 mil 49 personas tras permanecer 14 días abierto al público, en el plena plaza Muñoz Gamero.

Felicitaciones, admiración y agradecimientos, fue el común denominador de los comentarios de quienes ingresaron a la “galería ambulante” para conocer el archivo sonoro de Ariel Bustamante; la exposición fotográfica de Paloma Villalobos y la pieza audiovisual de Gabriel del Favero; todas obras inspiradas en la Antártica.

De acuerdo al registro, un alto porcentaje de los visitantes llegó hasta el contenedor motivado por conocer más del continente blanco o por tener algún vínculo con ese territorio. Mientras que los niños también manifestaron su entusiasmo,  movilizando a los mayores para efectuar un recorrido por la “negra caja de acero” que los acercó a la Antártica, de la mano de sensaciones y sensibilidades artísticas.

El inusual montaje, que irrumpió en el centro de la ciudad, ya había causado impacto en Santiago. Entre el 25 de julio y 15 de septiembre último, en el museo Nacional de Bellas Artes, más de 100 mil personas conocieron las obras que el trío de artistas generó luego de permanecer por 33 días en continente helado. En la capital, las fotografías y video se exhibieron al interior del edificio, mientras que la propuesta sonora de Ariel Bustamante y el arquitecto Alfredo Thiermann  se presentó en un imponente cilindro de metal de 12 toneladas de peso, 18 metros de largo y 3 metros de diámetro.

Proyecto A: Residencia Artística en la Antártica, forma parte del programa Sello Regional del CRCA y tienen como propósito que los chilenos reconozcan y asuman la Antártica como parte de su patrimonio natural, histórico y científico, a través del lenguaje creativo y multidisciplinario.

Villalobos, Del Favero y Bustamante, llegaron hasta la Antártica tras ser elegidos entre 104 postulantes chilenos al concurso público impulsado por el Consejo de la Cultura y las Artes el año pasado.

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