Artesanía / Aysén PUBLICADO EL 28 DICIEMBRE, 2021 Encuentro de Bordadoras del Baker culmina con exhibición de Mural Textil

Durante cuatro días, se celebró en Cochrane el “Encuentro de Bordadoras: Explorando el Jardín del Baker”, una invitación a compartir el oficio que las une, participar de diversos talleres y co-crear un Mural Textil que inauguraron junto a la comunidad local. Esta iniciativa fue financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y de las Artes, Convocatoria 2021.

 

Al sur de la Región de Aysén, desde las profundidades rurales como el Valle Colonia, el Lago Vargas, el Lago Cochrane, el sector de San Lorenzo, El Maitén y Los Ñadis, las Bordadoras del Baker viajaron rumbo a la localidad de Cochrane en la misma comuna. Algunas en bote y otras en buses rurales, para poder reunirse y dar vida al primer Encuentro de Bordadoras, que convocó a un total de 18 representantes de esta tradición textil que hace unos años parecía casi olvidada en la región. Hoy, esta y otras iniciativas -como el documental “Bordadoras del Baker” y el libro en proceso “Bordados con Historia”- buscan revalorizar este oficio patrimonial que se ha ido transmitiendo entre abuelas, madres e hijas y que se basa en el bordado de piezas textiles para el hogar y accesorios para la vestimenta gaucha como tabaqueras y pañuelos.

 

“Este Encuentro nace, tras dos intensos años de pandemia, con el espíritu de aportar al fortalecimiento del oficio del bordado patagón, abriendo un espacio de re-encuentro, diálogo, intercambio de saberes y técnicas, experiencias creativas y aprendizaje colaborativo entre bordadoras. Durante cuatro días, participaron de talleres basados en metodologías prácticas y facilitados por un equipo multidisciplinario de mujeres. Día a día, fuimos construyendo un Mural Textil -que hoy se exhibe en el Mercado Municipal de Cochrane- y filmamos un microdocumental que narrará esta experiencia de bordar en comunidad”, cuenta Catalina Camus, historiadora y periodista -quien junto a la diseñadora textil Francisca Vidal- desarrollaron esta iniciativa financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y de las Artes, Convocatoria 2021.

 

Explorando el Jardín del Baker

Todo comenzó en noviembre. Un mes antes de llegar al Encuentro, se les encomendó a las bordadoras una tarea creativa. Cada una recibió en su casa un Botiquín Textil, con madejas de hilos, agujas, un lápiz para marcar, un pedazo de tela y una carta, que invitaba a participar del Encuentro y a bordar su flor favorita. “Cuando me llegó la bolsa con la invitación, me sentí importante, me dio mucha alegría”, comentó la bordadora Macedonia Maldonado.

 

Amapolas, pensamientos, clavelines, no me olvides, cartuchos, rosas y chilcos fueron algunas de las flores elegidas para la tarea y bordadas en los más diversos colores y puntadas. El primer día del Encuentro cada una se presentó junto a su bordado y lo dispuso sobre la tela blanca, para comenzar a componer el Mural Textil denominado “El Jardín del Baker”, en homenaje a sus diseños inspirados en las flores que ellas mismas cultivan en sus jardínes y en la flora nativa, el motivo principal del Encuentro.

 

El Día de Campo fue una de las jornadas más emotivas. Hacia el sur, el grupo se trasladó rumbo a las tierras de la bordadora Marisol Pizarro, entre coigües y lengas, con vista al Cordón de Los Ñadis y junto al río del mismo nombre. En este laboratorio natural, se realizó una salida al bosque para explorar, registrar y bordar las flores nativas, junto a la agrónoma y escritora Josefina Hepp. Con lupa en mano, las bordadoras pudieron ver por primera vez los detalles y las texturas de las flores. Mientras que en la prensa botánica iban dejando los elementos recolectados y en la croquera dibujaban las formas que llamaban su atención. Flor del ciruelillo, siete camisas, capachito, zapatito de la virgen y hojas de árboles nativos aparecieron en su imaginario, los cuales luego fueron llevados al bordado en el taller dirigido por la artista y bordadora Pilar Godoy, quien abrió un espacio práctico que les permitió arrojar en la tela y traducir en su propio idioma las especies nativas recolectadas.

 

El bordado y los lazos comunitarios

Co-crear este Mural Textil a través de los ejercicios textiles del Encuentro fue uno de los propósitos, pero también generar espacios que permitieran fortalecer los vínculos comunitarios entre ellas, ya que todas suelen bordar solitariamente en sus casas y, por primera vez, se atrevieron a juntarse y compartir el oficio. “Fue una instancia de reencuentro, nos permitió compartir esta afición por el bordado… Agradecer la instancia que nos sirvió de motivación, todas queremos ojalá poder mejorar lo que ya hacemos, a las profesionales que nos mostraron desde otra perspectiva lo que podemos capturar de la naturaleza y llevarlo a nuestros bordados”, comentó la bordadora Ester Hernández. También agregó que la próxima versión podría ser en su campo, en El Maitén y comentó sobre los beneficios que tuvo esta actividad para las bordadoras. “Esperamos que se repita, porque nos hace bien como mujeres estar reunidas, compartir nuestras experiencias, nuestras penas y alegrías, y saber que lo que nos pasa a una nos pasa a todas”.

 

Durante la última jornada, las bordadoras recibieron la certificación del Encuentro y presentaron a la comunidad los resultados en un paño colmado de flores titulado “El Jardín del Baker”, Mural Textil que se exhibirá durante todo el verano en Cochrane y que viajará por diversos territorios poniendo en el mapa de las comunidades bordadoras del país a las Bordadoras del Baker.

 

Finalmente, cabe señalar que esta iniciativa es apoyada por la Ilustre Municipalidad de Cochrane, Corporación Pulso Austral, Nido Textil, Fundación Chilco, Comité Nacional de Conservación Textil, Fundación Artesanías de Chile y ONG Oficios Varios.