Seremi de las Culturas del Biobío realiza Escuela de Verano para niños y niñas de Leonera de Chiguayante
  • La Escuela de Verano, organizada por el Departamento de Educación Artística, incluye un Taller  Fanzines, confección de pequeñas producciones editoriales, y clases de cerámica, que se extenderán hasta 17 de enero en la Escuela Balmaceda de Chiguayante.

Entre el 6 y el 17 de enero se realiza en la Escuela Balmaceda Saavedra de Leonera, en Chiguayante, un taller de verano para niños y niñas del sector, la mayoría en condición de vulnerabilidad, como parte del proceso desarrollado por el Programa Acciona Mediación, implementado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Durante estos días han realizado clases de cerámica y un Taller de producción de textos e ilustración, través de la metodología de fanzines, con la artista visual Sandra Marín, el que permite que ellos mismos publiquen pequeñas producciones editoriales, en esta oportunidad basada en la cosmovisión de la cultura mapuche.

La Seremi de las Culturas, Carolina Tapia indicó que “nuestro objetivo es que los niños y niñas se diviertan de manera sana, y también aprovechamos de aportar en el desarrollo de sus capacidades de escritura y de lectura que son esenciales en la etapa de formación. De esta manera, a través del vínculo entre las artes visuales y el lenguaje, promovemos un aprendizaje vivencial con una metodología lúdica y participativa”.

La autoridad agregó que “hay que tener en cuenta que en sector de Leonera muchos niños y niñas viven en condición de alta vulnerabilidad, y agradezco la disposición del equipo de la Escuela Balmaceda Saavedra por mantener sus puertas abiertas para desarrollar durante el verano estas actividades que enriquecen el espíritu, la creatividad y la reflexión crítica. Eso es la Educación Artística, va más allá de la enseñanza de alguna disciplina, ya que implica también un desarrollo de capacidades sociales, mejora la autoestima y amplia el horizonte de posibilidades de estos pequeños”.

El equipo del departamento de Educación Artística de la Seremi de las Culturas reservó la jornada de hoy (viernes) para realizar un Taller de Fanzine dirigido a docentes y artistas educadores, con el objetivo de que conozcan y aprendan esta técnica editorial creativa y la apliquen con sus estudiantes, ya que es una forma simple para realizar publicaciones con muy bajo presupuesto.

La artista visual Sandra Marín, de Estudio Repisa, impartió el taller tanto a niños como a los educadores, e indicó que “la importancia de este proceso es formar multiplicadores, aquí estoy transfiriendo un conocimiento que consiste en cómo trabajar, a través de la editorial,  procesos constructivos con los niños que pueden ser aplicados desde la ciencia, al arte, la tecnología y, sobre todo, las relaciones humanas y el crecimiento de la imaginación. La intención de este trabajo es poder llegar a muchos más niños y niñas”.

La artista destacó que los fanzines se vinculan con la auto publicación o la autoedición, para expresar algo a través de un producto editorial hecho por uno mismo y que puedes compartir o atesorar. “Es una herramienta educativa muy efectiva, no sólo para niños, ya que también se puede utilizar para diversos rubros profesionales, como en la medicina o el arte colaborativo, con adultos mayores que quieran destacar su historia. Armar un libro pone en valor lo que hay adentro, y si los construyes tu mismo te dan ganas de moverlo y se transforma en un dispositivo comunicatorio”, precisó.

Liliana Loyola es profesora de historia de Tomé y llegó hasta Chiguayante para conocer esta metodología de aprendizaje. “Los jóvenes están muy pegados con la tecnología, por lo que es bueno que ocupen las manos y no sólo los dedos frente a una pantalla. Esto permite un trabajo colaborativo y potenciar habilidades actitudinales con los estudiantes y sacarlos de lo cotidiano, de las guías, del dictado y del computador o el celular. Además, es una herramienta muy transversal, ya que se puede ocupar en  ámbito humanista o científico. El fanzine tiene muchas utilidades en el aula”, sentenció.

Hay que destacar que en todo este proceso se realza la expresión y la autogestión como herramientas productivas de contenidos significativos tanto para docentes como para las y los estudiantes, incorporando elementos gráficos, imágenes, dibujos e ilustraciones, lo que permite un trabajo multidisciplinario y colaborativo frente a un objetivo muy concreto: el mensaje y la revista.

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