Por primera vez la región cuenta con una mención honrosa de Sello de Artesanía Indígena

Con un récord de postulaciones para su edición 2020 (208 postulaciones), el Sello Artesanía Indígena, reconocimiento entregado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de la Subdirección Nacional de Pueblos Originarios del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, en conjunto con el Programa de Artesanía UC, reconoció un total de 15 obras (cinco de ellas menciones honrosas) de artesanas y artesanos representantes de los pueblos Aymara, Colla, Mapuche, Kawésqar y Yagán; de 8 regiones del país.

“Tal como señaló la Ministra Consuelo Valdés, desde su creación, el ministerio ha trabajado en la implementación de programas orientados a la puesta en valor de los artesanos y artesanas, y sus creaciones. Esta entrega se realiza en medio de una pandemia que ha repercutido en el trabajo de estos creadores y creadoras, al verse interrumpidos sus circuitos de venta”, indicó Margarita Ossa, Seremi de las Culturas, quien agregó “estamos muy contentos y felicitamos a Manuel Llauptureo Alfaro, de Bahía Murta, por su obra Lazo trenzado, quien obtuvo una de las cinco menciones honrosas en la convocatoria 2020 de Sello Artesanía Indígena”

La convocatoria se propone como un incentivo a la promoción y revitalización de los conocimientos y técnicas artesanales tradicionales de pueblos indígenas, oficio vinculado a una de sus expresiones artísticas más relevantes de estos pueblos: la artesanía tradicional. Además, dicho reconocimiento busca contribuir a la proyección de estas expresiones culturales tradicionales indígenas en el marco del trabajo de revitalización cultural que desarrolla la Subdirección Nacional de Pueblos Originarios, en conjunto con una red de organizaciones indígenas en todo el país y afrochilenas en la región de Arica y Parinacota.

«Mi primer acercamiento con el oficio fue en el campo, con mi familia. En mi casa siempre hacían sogas, mi padre José Antonio Llauptureo Nitor hacia lazos, apero de caballo, todo eso. El invierno se usaba para hacer sogas, como oscurece temprano, hay nieve y para matar las tardes se hacían estos trabajos a la orilla del fogón. Aprendí viendo a los que sabían y ayudando”, indicó Manuel Llauptureo, quien se refirió al reconocimiento indicando que “me siento emocionado, porque no sólo me reconocen a mí, se reconoce una tradición familiar y de campo”.

Por su parte, José Mansilla Contreras, Director del Servicio de Patrimonio indicó que “este reconocimiento es muy importante para el rescate del patrimonio regional. Don Manuel es cultor del Patrimonio Cultural Inmaterial en el trabajo en soga. Además, su sobrina Leticia y la hija de ella, están participando del Taller Portadores de Tradición: Trabajo en soga en Ibáñez realizado desde la Subdirección de Patrimonio Cultural Inmaterial en Aysén. Es decir, la familia continúa con un oficio propio de nuestro campo, y eso es sumamente destacable”.

Este 2020, el llamado se adaptó al contexto de emergencia sanitaria que se enfrenta en el país debido al Covid-19. Es así que, como una forma de apoyar a las artesanas y artesanos indígenas en este complejo momento, esta versión del Sello Artesanía Indígena aumentó de 7 a 10 las obras ganadoras y de 3 a 5 las menciones honrosas. Las obras ganadoras reciben entre otros beneficios un premio de 1 millón de pesos, mientras que las menciones honrosas se hacen acreedoras a 500 mil pesos.

Los/as reconocidos/as 

Dos de los artesanos reconocidos por el Sello Artesanía Indígena 2020 fallecieron durante el proceso. Se trata de Martín González del pueblo Yagán, quien fue distinguido por su obra “Arpón Aoea”, tallado en hueso de ballena, un símbolo fundamental de su cultura canoera; y Juan Segundo Antihuen, artesano mapuche del sector Külako, comuna de Villarrica, con “Llepü”, trenzado en corteza de koliwe, una de las técnicas más antiguas de este oficio. Esta versión rendirá un homenaje a la memoria de ambos artesanos, a su legado y a las futuras generaciones de sus respectivos pueblos.

A ellos se suman: Francisco Arroyo Edén (Kawésqar), residente en la localidad de Puerto Edén, región de Magallanes, reconocido por la obra en cuero y madera “Jekáne alowíkčes káwes”. Khano Llaitul (Mapuche), de la comuna de Cerro Navia en Santiago, región Metropolitana, por su trabajo de orfebrería “Trompe forjado”. Humberto Guajardo Quispe (Colla), de la localidad de Piedra Colgada Sur en la comuna de Copiapó, región de Atacama, realizó el “Riendero”, artesanía hecha en metal. Yesenia Melinao Curín (Mapuche), de la comuna de Lo Espejo en Santiago, región Metropolitana, es autora de la obra textil “Püchi-Txarihue Ligtui”.

Julia Matamala Llancao (Mapuche), residente en la localidad de Puerto Domínguez, comuna de Saavedra, región de La Araucanía, fue distinguida por su obra hecha en cerámica “Epu ketru metawe”. Celinda Castro Challapa (Aymara), de Central Citani, comuna de Colchane, región de Tarapacá, realizó la “Mallku Bistalla” en textilería. De la misma localidad, Ceferino Choque García (Aymara), por su obra textil “K’orawa”. Juana Flores Mamani (Aymara), de Aravilla, comuna de Colchane, región de Tarapacá, fue seleccionada por su trabajo textil “Axo o Jurkho”.

Menciones honrosas 

Daniela Gallardo Navarro (Yagán), de Punta Arenas, región de Magallanes, con la obra de cestería “Annuja”. Juan Cayupán Martínez (Mapuche), de Kiliwe, comuna de Cañete, región del Biobío, con su “Ñolkin tradicional”, obra hecha en cacho y madera. Daniel Huencho (Mapuche), de Nueva Imperial, región de La Araucanía, con su trabajo de orfebrería “Kitxa (pipa) Ceremonial”. Julia Montes Calisaya (Aymara), de la localidad de Visvirí, comuna de General Lagos, región de Arica y Parinacota, quien realizó el “Wisku” en cuero. Manuel Llauptureo Alfaro (Mapuche), de Bahía Murta, comuna de Río Ibáñez, región de Aysén, con su obra “Lazo trenzado”.

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