Ministerio de las Culturas lamenta la partida de una de las parejas más emblemáticas de las tablas nacionales
  • Este jueves 5 y viernes 6 de marzo, el mundo de las Artes Escénicas despidió a Alejandro Sieveking y a su compañera de vida y de escena Bélgica Castro, respectivamente.

Con apenas un día de diferencia, Alejandro Sieveking (86) y su compañera de vida y de escena Bélgica Castro (99) fallecieron, dejando un legado que se mantendrá vivo en la memoria de todo un país. “Cuesta tener que dar esta noticia porque mientras nos acostumbrábamos a la idea de despedir a Alejandro Sieveking, hoy nos toca lamentar la partida de su amada compañera Bélgica Castro, una de las mujeres creadoras fundamentales del teatro nacional en los últimos 75 años”, dijo la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés.

Sobre Sieveking, actor, dramaturgo y Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2017, quien murió este jueves 5 víctima de un cáncer, la secretaria de Estado destacó su rol como “un maestro formador de generaciones y autor de obras tan entrañables como La Remolienda y Ánimas de Día Claro, entre muchas otras que forman parte del patrimonio teatral y cultural de Chile. Creo que las palabras nunca serán suficientes para demostrar la gratitud que como país le debemos”.

“Las tablas la llamaron y la convirtieron en una actriz que además aportó a la cultura como pionera del Teatro Experimental; que además dedicó parte de su tiempo a compartir su experiencia nacional e internacional con nuevas generaciones que hasta hoy agradecen su invitación a reflexionar desde los escenarios”, agregó sobre Bélgica Castro, Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 1995, fallecida este viernes 6.

La pareja está siendo velada en el Teatro Nacional chileno, donde este sábado 7, desde las 12.00 horas, se realizará la Ceremonia de Despedida, para partir ambos a las 14.00 horas al Crematorio del Cementerio General.

 

ALEJANDRO SIEVEKING

5 de septiembre de 1934, Rengo – 5 de marzo de 2020, Santiago

Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2017

 

Con un repertorio de más de cuarenta obras -muchas de ellas convertidas ya en clásicos del teatro nacional- Alejandro Sieveking fue uno de los más prolíficos y reconocidos dramaturgos chilenos.

Comenzó a trabajar como dramaturgo en los Teatros Universitarios en la década del 50. Mientras estudiaba Teatro en la Universidad de Chile conoció a Víctor Jara, quien dirigió varios de sus textos: “Ánimas de día Claro”, “La Remolienda”, entre otros.

En 1974, junto con Bélgica Castro se exiliaron en Costa Rica, país donde su trabajo los convirtió en referentes de distintas generaciones.

Además de su trayectoria teatral, Sieveking dedicó parte de su tiempo a la plástica, realizando collages que fueron presentados en diversas instancias. Miembro de la Academia de Bellas Artes del Instituto de Chile, en los últimos años incursionó también en el cine como actor, destacándose por su interpretación en los filmes “La vida me mata” (2007) y “Gatos viejos” (2010).

El año 2018, el Ministerio de las Culturas y las Artes lo homenajeó dedicándole la XVIII Muestra de Dramaturgia, a partir de lo que realizó charlas magistrales en tres regiones del país (Antofagasta, RM y Biobio) y actuó en una de las obras ganadoras del dramaturgo Alejandro Moreno.

 

BÉLGICA CASTRO

6 de marzo de 1921, Temuco – 6 de marzo de 2020, Santiago

Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 1995

 

En su extensa carrera interpretó textos de los más importantes dramaturgos, como Lope, Chejov, García Lorca, Graham Greene, Arthur Miller, Brecht, Pirandello, Shaw, Ibsen, Durrenmatt, Valle-Inclán y Sófocles. También participó de importantes montajes nacionales, como “Casi casamiento”, de Daniel Barros Grez; “Chañarcillo”, de Antonio Acevedo Hernández; “Mama Rosa”, de Fernando Debessa; “Fulgor y muerte de Joaquín Murieta”, de Pablo Neruda, “Coronación”, de José Donoso; “Mala onda”, de Alberto Fuguet y “Cabeza de Ovni”, de Manuela Oyarzún, entre otras.

Además participó de la mayoría de las obras de Alejandro Sieveking, con quien se casó en 1962. Entre ellas se cuentan “Parecido a la felicidad”, “La madre de los conejos”, “Ánimas de día claro”, “La remolienda”, “La mantis religiosa”, “Cama de batalla”, “La virgen de la manito cerrada”, “La comadre Lola” e “Ingenuas palomas”.

Uno de los roles más importantes de su carrera fue el de la vieja alcahueta en La Celestina de Fernando de Rojas, que representó en más de mil funciones.

En 2008 fue distinguida con el Premio Altazor de las Artes Nacionales en la categoría Mejor Actriz de Cine por su rol en «La vida me mata». En 2009, repitió el mismo galardón por su papel en «La buena vida» de Andrés Wood. El año 2016 recibió la Orden al Mérito Artístico Pablo Neruda.

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