La danza mueve a Los Ríos

Cuando en el mundo se celebra el Día de la Danza cinco iniciativas generadas en Los Ríos y financiadas por el Consejo de la Cultura muestran cómo desde la creación, profesionalización, producción y formación de audiencias aportan al desarrollo cultural de la región como territorio creativo.

Llegar a nuevos públicos y demostrar la consolidación de un grupo de bailarines profesionales que vuelven a escena, son algunas de las metas que se desprenden de las iniciativas que este año impulsará la danza en la Región de Los Ríos. La temporada está marcada por propuestas financiadas con recursos provenientes del Fondart Regional y Nacional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

El Ballet Municipal de Cámara de Valdivia, con 25 años de trayectoria, es uno de los protagonistas del año. El elenco de bailarines profesionales es la base para dos montajes con los que renovará la cartelera regional, dando movimiento al sector e incorporando a otros.

El coreógrafo de Santiago Joel Inzunza es responsable de “En lugar de nada”, pieza que posiciona al agua como el elemento que define a una ciudad donde llueve gran parte del año y que además está cruzada por un río donde han ocurrido tragedias como el asesinato de la estudiante Cynthia Cortez. “En Valdivia el agua es ineludible. Nos dimos cuenta que podía ser una buena fuente de inspiración, como también lo han sido otros temas que sirven para entender la identidad de la ciudad y la región”, dice Ximena Schaaf, directora de la Escuela de Danza Valdivia y responsable del proyecto.

Estrenada el año pasado, el 2016 contempla una nueva temporada con 12 funciones. Uno de los elementos que destaca en la propuesta es la composición de música exclusiva realizada por José Tomás Molina, basada en la mezcla original que se construyó para la inspiración coreográfica. Las presentaciones están anunciadas para la primera quincena de mayo en el Teatro Municipal Lord Cochrane.

Para el segundo semestre la apuesta del ballet será “Sinapsis y el pensamiento físico”, creación de Ricardo Uribe. Con la supervisión de Maryoris Jara –bailarina, licenciada en ciencias biológicas y estudiante de magíster en neurociencias en la UACh-, el coreógrafo aborda aquello que define al ser humano y sus motivaciones. El proceso creativo está en pleno desarrollo con sesiones en la Sala de Convenciones de la Municipalidad de Valdivia.

La innovación en este montaje estará en la puesta en escena. Uribe, explica: “Con cada nuevo montaje hemos creado la necesidad de apuntar a otras áreas que no son de nuestra competencia. Creo que con el paso de los años se ha logrado establecer un equipo de trabajo aledaño a la danza que permite mostrar, con el nivel de complejidad necesario, lo que queremos mostrar”. El estreno está agendado para agosto e implicará intervenir el Teatro Municipal Lord Cochrane, el que con recursos como una  escenografía marcada por el uso de mapping buscará transformarse en un lugar enigmático. Por lo mismo, la cantidad de público en cada función será limitada.

Elementos como la proyección audiovisual a cargo de Sebastián Gatica, el vestuario creado por Gonzalo Velozo y la propuesta de iluminación de Francisco Ríos también aportan a la integralidad del montaje, que tiene como desafío encontrar el equilibrio entre la multidisciplinariedad de estos aportes.

Pulso Lab

El Centro de Experimentación Escénica de Valdivia y el grupo de artistas que lo componen ha liderado una serie de iniciativas de perfeccionamiento de bailarines y coreógrafos. Pulso Lab, un ciclo de seminarios con diversos profesionales invitados a la capital de la Región de Los Ríos, es una de ellas.

Su apuesta está centrada en potenciar la creatividad y la inclusión de distintas miradas al proceso de composición de la danza. La meta: generar un espacio para mejorar las capacidades de innovación en el uso de metodologías, recursos estéticos y narrativas para el desarrollo de procesos creativos.

Para la iniciativa fueron seleccionados 30 profesionales de áreas como música, fotografía, cine y dramaturgia. “Abordamos la profesionalización desde el intercambio de experiencias. Jóvenes creadores tienen la inquietud de compartir lo que saben, de aportar a nuevos procesos y eso es casi una consecuencia natural de lo que es esta ciudad”, aclara Ignacio Díaz, bailarín responsable de la propuesta. Y agrega: “Los resultados se van dando en cada módulo de trabajo. Son instancias que están interconectadas. No necesariamente apostamos por una puesta en escena como resultado final. Este es un laboratorio de experimentación donde está involucrada la imaginación de 30 personas”.

Pulso Lab abordó en abril el tema “Cuerpo teórico” con los profesores Camilo Rossel y Marcela Hurtado. El módulo “Danzabilidad” está programado para mayo con Sergio Toro y para junio con Joel Inzunza, que volverá a colaborar con los artistas de Valdivia tras crear “En lugar de nada”. En julio será el turno para los módulos “Composición escénica”  y “Gestión artística” y en agosto será la jornada de cierre.

Audiencias para la danza

En una línea similar a lo que hacen las orquestas con sus conciertos educacionales en colegios, el proyecto “Corriente danza. Programa de formación en colegios municipales de la provincia de Valdivia”, pretende implementar espacios para el estreno de montajes y la discusión de los procesos de creación frente a un público escolar. Su ejecución contempla actividades entre octubre y noviembre, en Valdivia, Panguipulli, Lanco, Mariquina y Corral.

Patricia Campos, licenciada en danza con mención en pedagogía, es responsable de la propuesta y lidera el equipo de profesionales que compartirá con los estudiantes. “Hay poca educación artística en colegios municipales. Por eso nos encargamos de hacer un espectáculo con énfasis educativo para contribuir a la formación de niños y jóvenes”, explica. Cada sesión considerará la presentación de un conjunto de coreografías de pequeño formato de danza moderna y contemporánea durante aproximadamente 40 minutos. Luego, se realizará una clase magistral para contar las claves detrás de las propuestas. En el proceso participarán 10  bailarines del Ballet Municipal de Cámara de Valdivia.

La formación de audiencias también es el objetivo central en la segunda propuesta que lidera Campos y que apunta, en forma inédita en la región, a la primera infancia. “Hay disciplinas como el teatro que nos llevan mucha ventaja en este sentido, además creemos que la danza tradicionalmente ha apuntado mayoritariamente a los jóvenes y adultos. Como padres queremos que nuestros niños vean danza, pero no existen montajes para ellos. Llenar ese vacío es parte de las motivaciones de nuestra iniciativa”, sostiene.

El proyecto consiste en el montaje de “La mujer cola de pez”, obra con una duración de 35 minutos que tendrá una temporada de 11 funciones en jardines infantiles de Valdivia, Panguipulli, Lago Ranco, Corral y Niebla. La creación coreográfica corresponde a Patricia Campos, quien también interviene como bailarina, sumando aportes de la artista visual Paula Sayago –autora del cuento “Colapez, el ciclo del agua”, en el que se basa el montaje- y el cantautor valdiviano Camilo Eque, que se encargará de componer música original.

“Con nuestras dos propuestas, más que educar en temas como el lenguaje técnico o la comprensión de las historias, lo que queremos es educar la sensibilidad. Hacer que la danza sea algo más cercano, que permita a los espectadores dejarse llevar por las emociones, más que por el intelecto”, añade Patricia.

A través de estas cinco iniciativas es posible recorrer la totalidad del ciclo cultural, pasando por la creación, profesionalización, producción y formación de audiencias. Escuelas, academias, emprendimientos y servicios asociados al sector son otra forma de visualizar los aportes de la danza para hacer de la creatividad un motor de desarrollo regional. Finalmente, en la danza también intervienen factores de arraigo e identidad, historia, hitos y referentes que relevan su valor desde un enfoque patrimonial.

CRÉDITO FOTOGRAFÍA: Josefina Pérez

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