Purísima de Lonquén

portada-purisimaEl libro de Hernán Bustos dedicado a Purísima Elena Muñoz de Maureira, es un recorrido desconsolado por la biografía de la madre y esposa de Sergio Maureira Lillo y sus cuatro hijos, Rodolfo Antonio, Sergio Miguel, Segundo Armando y José Manuel; desaparecidos el 7 de octubre de 1973, y cuyos cuerpos fueron encontrados en noviembre de 1978 en los Hornos de Lonquén.

Este hallazgo, en donde también se descubrieron los restos de Óscar Hernández Flores y sus hermanos, Carlos y Nelson, de Enrique Astudillo Álvarez y sus dos hijos, Omar y Ramón, y de los jóvenes Miguel Brant, Iván Ordóñez, José Herrera y Manuel Navarro, marcó un hito en la historia de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar en Chile, puesto que entregó pruebas certeras de la existencia de un método represivo, un hecho que hasta ese entonces había permanecido en negación. Los Hornos de Lonquén son el testimonio de una verdad que llenó de consternación y dolor a la comunidad nacional e internacional, entregando evidencia de que en Chile existieron desapariciones sistemáticas y forzadas, que hoy —en el marco jurídico internacional de los derechos humanos— son consideradas como crímenes de lesa humanidad.

Esta es la historia de Purísima Eliana, una existencia a través de la cual podemos comprender cómo el amor y la dignidad constituyen verdaderos cimientos solidarios frente a la tragedia, capaces de brindar un espacio de protección para ella, y tantos otros, que encontraron refugio en la vivencia compartida de sus dolores. Su vida es, en este sentido, un ejemplo de fortaleza nutrida de humanidad, un modelo que como Consejo Nacional de la Cultura y las Artes tenemos el deber de difundir, pues esta historia —que pone la dimensión humana de esta tragedia en términos públicos y aporta a la verdad—, contribuye con la dignificación de las víctimas a la reparación simbólica y al “rescate de la memoria histórica y el diálogo intercultural como motor de identidad y la defensa de los derechos humanos y el respeto por las minorías”, uno de los principios orientadores que desde el 2011 se encuentran contemplados en las políticas culturales de nuestra institución.

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