Educar la Institución

  • Desde hace unos años, la mediación en museos ha dejado de ser un área profesional invisible y ha comenzado a ser una práctica que despierta expectación. Uno de los debates en este ámbito es la necesidad de terminar con la idea de la mediación como servicio, para entender el trabajo de lxs mediadorxs como producciones culturales autónomas generadoras de conocimiento, que han de situarse al mismo nivel que las de otrxs profesionales que operan en un museo.

    Bajo la dirección y curatoría de María Acaso, el Departamento de Educación y Formación en Artes y Cultura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio desarrolló el proyecto Educar la institución, mediante el cual congregó a educadorxs de espacios culturales de todo el país. Conceptualizado como una instalación artística, un proyecto curatorial y un programa educativo, todo a la vez, su meta fue alterar las ideas preconcebidas sobre qué es una exposición y un programa de mediación; quién es el(la) artista, el(la) curador(a), lxs educadorxs y lxs visitantes, reformulando todos estos roles y preguntándose sobre y a través de ellos mediante la participación de las voces de estos cuatro agentes.

    Guiados por la pregunta, ¿qué debería hacer un edificio para convertirse en institución cultural?, y entendiendo la institución como una red de construcción colectiva y horizontal de conocimiento, Educar la institución invitó al colectivo chileno MICH y a los artistas catalanes Jordi Ferreiro y Aimar Pérez Galí para activar experiencias que incitasen a lxs educadorxs a responder dicha pregunta desde la performance, la danza y los procesos de arte colaborativos.

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