Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio

Género y cultura / O'Higgins / Patrimonio PUBLICADO EL 18 MARZO, 2026 Culturas lanza cartografía para difundir la tradición salinera de Cáhuil y Lo Valdivia

El material contiene información sobre las salinas activas, puntos de venta e historia de las cooperativas salineras.

Culturas lanza cartografía para difundir la tradición salinera de Cáhuil y Lo Valdivia

Con el objetivo de promover y fortalecer la tradición salinera en la región de O’Higgins, la Seremi de Culturas, las Artes y el Patrimonio presentó el libro «Salineras» junto a la Delegación Presidencial de Cardenal Caro y la Mesa de Salineros y Salineras de O’Higgins.

La publicación contiene información sobre el patrimonio, la cultura y la actividad turística asociada a las salinas de Cáhuil y Lo Valdivia. Además, el material mapea el territorio, visibilizando las salinas activas e inactivas; a las cooperativas y asociaciones; y destaca el rol de mujeres y hombres en la tradición.

La iniciativa es impulsada a través del programa Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional de la Seremi de Culturas de O’Higgins en colaboración con el Servicio Regional del Patrimonio, en el marco del trabajo colaborativo con la Mesa de Salineros y Salineras de la provincia de Cardenal Caro, integrada por la Cooperativa Campesina de Salineros de Cáhuil, Barrancas y La Villa; la Cooperativa de Salineros Salinas Grandes de Lo Valdivia; la Asociación gremial de Salineros y Salineras de Chile; y la Asociación Gremial de Mujeres Salineras de Lo Valdivia.

La tradición salinera

La tradición de salineros y salineras corresponde a una manifestación cultural y productiva vinculada al oficio ancestral de producir sal de mar mediante técnicas artesanales transmitidas a través de las generaciones. Este saber se desarrolla, principalmente, entre los meses de septiembre y abril, en cuarteles de agua ubicados en la costa sur de la Región de O’Higgins, y el norte del Maule. Su práctica expresa una profunda relación entre las comunidades y su entorno natural, donde el sol, el viento y la luna son considerados elementos esenciales del proceso productivo.

Esta tradición constituye una expresión del Patrimonio Cultural Inmaterial, ya que integra conocimientos, técnicas, representaciones y prácticas sociales asociadas a un paisaje cultural único. La transmisión oral, la organización comunitaria, la cooperación familiar y las formas colectivas de trabajo como minga, son fundamentales para su continuidad. Asimismo, representa un ejemplo de gestión sostenible del medio ambiente, al mantener un equilibrio entre producción, biodiversidad y cultural local.

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