Hitos del Día del Patrimonio Regional en Magallanes

Expresiones de la cultura chilota, reconocimiento a los almacenes de barrio, la “invasión” de dinosaurios en el centro de la ciudad y la muestra histórica del Liceo Industrial, marcaron la fiesta ciudadana

La irrupción de los dinosaurios en pleno centro de la ciudad, la manifestación religiosa y gastronómica en el santuario Jesús de Nazareno, el reconocimiento a dos almacenes de barrio y la muestra de 75 años de historia del liceo Industrial de Punta Arenas, destacaron en el programa de celebraciones de la segunda edición del Día del Patrimonio Regional.

Más de treinta representaciones de animales prehistóricos, haciendo referencia al patrimonio natural de Magallanes, recrearon una colorida y llamativa escena en la plaza Muñoz Gamero. Jardines infantiles de Junji e Integra, colegios, grupos scouts, Ejército, INACH, agrupación Derecho a la Vida, Casa Azul del Arte y particulares dieron rienda suelta a la imaginación y diseñaron distintos tipos de las extintas criaturas. La actividad marcó el inicio de una extensa jornada que se extendió hasta pasada las 20.00 horas y movilizó a más 3 mil personas.

Otras de las novedades de la fiesta ciudadana del domingo reciente, la constituyó la manifestación cultural y de tradiciones que se llevó a cabo en avenida Circunvalación esquina Salvador Allende. Misa chilota, muestra artesanal y gastronomía, resaltaron la rica herencia de quienes llegaron desde el archipiélago de la Región de Los Lagos a tierras australes.

El Día del Patrimonio Regional también marcó presencia en el barrio Prat de Punta Arenas. “San Francisco” y “El Patito”, fueron reconocidos como almacenes patrimoniales. La distinción, hecha por la Asociación Gremial de Comercio Detallista y el Consejo Regional de la Cultura y las Artes (CRCA), obedece a que ambos locales “encarnan el espíritu del típico almacén de barrio y son un parte del patrimonio de la vecindad”, precisó el director del CRCA, Gonzalo Bascuñán.

“Estoy muy contento por este reconocimiento. Pero debo agradecer a mis clientes. Ellos me han preferido y han permitido mantener mi almacén hasta hoy. Acá hay mucho trabajo, esfuerzo y dedicación. Mis padres me enseñaron a ser respetuoso y a trabaja duro. Eso me ha ayudado muchísimo”, comentó Francisco Oyarzún, de 81 años de edad y que durante 51, comercializa variados productos en Rómulo Correa N° 354.

Sergio Mancilla, dueño de “El Patito” y con un cuarto de siglo de trayectoria en el rubro, manifestó su alegría por el reconocimiento. “Estoy emocionado y créame que este estímulo quizás se lo merecen otros almaceneros que llevan mucho más tiempo. Acá tratamos de atender de la mejor forma a los vecinos; los sacamos de apuro y siempre estamos dispuestos a ofrecer una solución. Además que por los años que llevo en esto, conozco a la mayoría de mis clientes y a veces también soy confidente”, comentó entre risas el propietario del almacén ubicado en calle General del Canto N° 0306.

Libros de clases, recorridos por los talleres de las ocho especialidades que ofrece el centro de estudios y una muestra de autos antiguos, herramientas y equipos, conformaron la galería histórica del liceo Industrial Armando Quezada Acharán. Guiada por alumnos del establecimiento, la comunidad pudo conocer detalles del proceso formativo que la entidad ha desarrollado desde el año 1.940 en la capital regional.

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