Debates, intervenciones artísticas y recorridos patrimoniales marcan XIII Convención Nacional de Cultura celebrada en Chillán

200 invitados dialogaron y reflexionaron durante tres en la Región del Biobío en una versión de la reunión anual más masiva y participativa en torno a la cultura y las artes.

Fueron tres jornadas de encuentro y conversación en torno a las ideas centrales que atraviesan la cultura del país. Tres días en que Chillán se convirtió en el epicentro del debate y en el escenario que inspiró la XIII Convención Nacional de Cultura, en la que se dieron cita cerca de 200 personas vinculadas al mundo de las artes, la cultura y el patrimonio, encabezadas por el titular del ramo, Ernesto Ottone. 

«Esta Convención tuvo la particularidad de hacer carne el anhelo de lo que en teoría debieran ser las convenciones en regiones. El sentido de reunirnos en territorios diferentes, haciendo uso de la generosa diversidad geográfica, y por supuesto cultural de nuestro país, se resume de manera perfecta en la experiencia que significó habernos convocado acá”, destacó el Secretario de Estado, quien llegó junto a los invitados en un tren vestido con imágenes y poemas del poeta Gonzalo Rojas, en homenaje a los cien años de su natalicio.

Los paneles estuvieron integrados por invitados como Juca Ferreira, ex Ministro de Cultura de Brasil, quien destacó la dimensión política de la cultura y su impacto en la sociedad de manera transversal. En la misma mesa estuvieron presentes los arquitectos peruanos que alcanzaron una mención honrosa en la XV Bienal de Arquitectura de Venecia, quienes compartieron su experiencia a cargo de proyectos donde la cultura se instala como un agente capaz de mejorar la calidad de vida de las comunidades.

Además, intelectuales chilenos como Tomás Moulián, Jorge Pinto y Jorge Loncon discutieron sobre el valor de la memoria en la construcción colectiva, ciudadana y permanente de la cultura. Ambos paneles se desarrollaron en el Teatro Municipal de Chillán, punto neurálgico de la Convención.

Las jornadas estuvieron marcadas también por la invitación a recorrer diferentes puntos de la cultura chillaneja, como el mercado, el barrio Santa Elvira, el sector de la estación ferroviaria y la Escuela México, en cuyo interior se conservan los murales de David Alfaro Siqueiros y Javier Guerrero.

El segundo día, los paneles estuvieron liderados por artistas y gestores culturales relevantes de la escena nacional. Pablo Langlois, Chantal Signorio y Juan Carlos Zagal, animaron la discusión en torno al vínculo entre el territorio y la creatividad. Finalmente, en la sala Lázaro Cárdenas, Manuel Antonio Garretón, Grínor Rojo y Sebastián Bowen condujeron la conversación acerca del rol del Estado en el campo cultural, en el contexto de transformación que vive la actual institucionalidad cultural del país.

Destacaron también otros espacios de encuentro, como la asistencia a la obra «La contadora de películas» de TeatroCinema; o la cicletada patrimonial por los diferentes hitos culturales de la ciudad; y la cocina pública, a cargo de Teatro Container, quienes ofrecieron un plato de porotos con longaniza y una pequeña pausa donde también hubo música y baile. Incluso durante la noche del viernes se pudo contemplar un mapping que repasó los principales elementos históricos de la cultura local.

El retorno de las delegaciones se produjo de la misma manera en que arribaron a Chillán: en el tren de la cultura, vestido con gráficas alusivas a Gonzalo Rojas, que se mantendrán en los carros por algunos meses más.  

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