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Los Ríos / Música PUBLICADO EL 08 ENERO, 2026 Incendio Intencional: la llama que propaga la escena musical valdiviana

Egidio Pavez, vocalista, guitarrista y compositor de la banda valdiviana repasa los hitos de esta joven agrupación que representó a Los Ríos en Rockódromo 2025, tras ganar el festival local Ríos de Música.

Incendio Intencional: la llama que propaga la escena musical valdiviana

Cuando en 2022 nació como proyecto formal, esta banda, que desde adolescentes creaba sus primeras improvisaciones en una pieza cualquiera, construyó un proyecto que los llevó a convertirse en carta de presentación de Valdivia en el festival nacional Rockódromo 2025, tras ganar el cupo en la versión local que organiza la Seremi de las Culturas, Ríos de Música.

Lo que hoy suena como un cruce entre rock progresivo, post-hardcore y psicodelia, nace de la amistad, la experimentación y de una comunidad que se niega a ser solo underground. Hablamos con Egidio Pavez, vocalista, guitarrista y compositor de Incendio Intencional, para reconstruir su historia, sus raíces valdivianas y su impulso por construir algo propio, desde la música, la amistad y su sello independiente.

Para quienes aún no los conocen: ¿cómo describirías hoy a Incendio Intencional como proyecto musical?

“Incendio Intencional es una banda que reúne aspectos del rock progresivo, del post hardcore y la psicodelia. También tenemos hartos pasajes de improvisación y ‘de ruido’ entre las canciones. Las canciones tienen secciones instrumentales que son siempre diferentes cuando las tocamos y nos gusta experimentar en ese sentido”.

Ese espíritu de cambio constante y experimentación es el que distingue a Incendio Intencional: no es sólo un repertorio fijo, sino un organismo vivo que respira cada vez que suben al escenario.

¿Cómo fueron los inicios de la banda?

“Con los chicos de Incendio Intencional, sobre todo con el Maxi (bajista) y el Jorge (baterista), tocamos desde los 14 años juntos. Siempre hemos tenido proyectos como bandas de liceo y nos juntábamos mucho a improvisar. Después, cuando salimos del colegio, nos seguimos juntando a tocar y fue así como muchas de esas improvisaciones terminaron siendo canciones o ideas, que se fueron repitiendo y luego fueron moldeando el sonido de la banda”.

Muchas de esas sesiones nocturnas resultaron en lo que hoy es su sonido: una fusión fluida de psicodelia, ruido y emoción, con un sentido fuerte de comunidad y experimentación. “Hay canciones que hemos lanzado y grabado ahora, que son ideas de hace cuatro o cinco años, improvisaciones de noches carreteando y tocando, sin planear mucho, partiendo desde cero muchas ideas que se transformaron en canciones. Por ejemplo, la segunda parte de ‘Agujas’, la canción que sacamos este año, son improvisaciones que hicimos hace muchos años y grabamos con celular con un audio paupérrimo y nos gusta mucho”, señala.

De chispa a Incendio

En la actualidad, Incendio Intencional ha pasado por casi todos los espacios culturales de Valdivia, posicionándose como una de las bandas más conocidas de la escena local y regional. Egidio comenta que esto los enorgullece mucho, así como también tocar junto a referentes de la música independiente nacional y local, como el Significado De Las Flores, La Chini.Png, Estoy Bien, Frucola Frappé, el Cómodo Silencio De Los Que Hablan Poco, entre otros. “Eso nos catapultó en la escena de la ciudad y nos empezaron a considerar en escenarios e instancias más profesionales. Luego hemos ido tomando la batuta con otras bandas contemporáneas de aquí, como Baja Intensidad, El Moro, Hora Punga. Formar esta comunidad es algo que nos llena de felicidad y orgullo”, agrega.

“Un gran hito en nuestra trayectoria es haber concretado la idea de generar un EP autoproducido, de forma casera, con todos nuestros amigos. Entre ellos participaron Felipe Riquelme y Sebastián Escribano, Chucheta —que en paz descanse—, quien nos ayudó a grabar nuestro primer EP ‘En las aguas, mi memoria’, que fue bien recibido por la crítica en internet y nos dejó muy contentos”, dice.

Psicodelia valdiviana y experimental

En cuanto a su sonido, el vocalista aclara: les gusta mucho la psicodelia, se han inspirado en ídolos como Pink Floyd y The Doors, pero buscan reinterpretarla, adaptándola a su contexto y época. “Tenemos un estilo alejado de la psicodelia sesentera, con efectos de guitarra, batería, bajo, haciendo solos, efectos en las voces, en nuestras grabaciones. El experimentar también en el estudio, que es prácticamente nuestra casa, por ejemplo, poner baterías, guitarras o voces al revés, samplear sonidos de lluvias o conversaciones de nuestros amigos. Esas cosas le agregan un aspecto experimental que nos gusta mucho. Nos entretiene también experimentar en vivo, tocar, por ejemplo, un solo diferente en cada show y dejar que la canción mute en vivo y que dure lo que tenga que durar. Por eso nos queda bien la categoría experimental en nuestra propuesta en vivo”, afirma.

Más allá de las influencias musicales, ¿qué elementos extramusicales moldean su sonido?

“Ser valdivianos es muy definitorio del sonido, al menos de nuestro primer EP, que está basado en los paisajes de aquí, en la lluvia, en las vistas nubladas deprimentes. También tiene que ver con experiencias ligadas a pérdidas de amigos, muertes, son temas que obviamente uno expresa a través de la música. También del mundo cinematográfico me influencian mucho algunas películas de David Lynch, o también de Kordosky, tenemos samples de películas o de series o incluso de videos de YouTube, también cosas más extravagantes como memes y audios de WhatsApp de nuestros amigos en nuestro EP que estamos haciendo ahora. Son cosas bien personales, algo muy para nosotros y creo que eso es bien importante para el arte, que sea muy personal”.

Un incendio que prende la escena

¿Qué significa hacer música desde Valdivia? ¿Qué tiene este territorio que se cuela en su música?

“Valdivia tiene paisajes lluviosos la mayoría del tiempo, nublados y deprimentes, también melancólicos, nostálgicos; el hecho de no poder estar muchos días afuera, que estén todas las calles mojadas, hay una cierta melancolía persistente que moldea el sonido de nuestras canciones. No quiero decir que todo sea deprimente, también está el contraste con el verano en que aquí está rodeado de ríos y es muy entretenido ir a refrescarse. Hay muchas de esas experiencias con amigos que rescatamos y que tenemos como principal influencia en algunas canciones. De hecho, en el primer EP, “En las aguas, mi memoria”, literalmente cada tema es una memoria de situaciones que hemos pasado como amigos en Valdivia y de cómo hemos disfrutado el verano, también el invierno y todos los paisajes que tiene nuestra ciudad”.

¿Cómo describen la escena local y su relación con otras bandas y proyectos creativos de la región?

“Hay mucho talento y diversidad de música y eso es muy bonito porque se van incluyendo bandas con estilos cada vez más diferentes. La mayoría de las bandas acá tiene integrantes o están compuestas totalmente por estudiantes de música de la carrera de Artes Musicales y Sonoras. Desde que está esta carrera en Valdivia, después de la pandemia, ha explotado este nicho de la música en vivo y de proyectos que se la juegan por tocar géneros diferentes, hay mucha variedad”.

El vocalista de Incendio Intencional caracteriza el ambiente como muy sano, donde bandas de distintos estilos comparten escenario con disposición y apañe. Cuenta que, en lugar de competencia, hay relaciones de amistad y apoyo mutuo. Un ejemplo de eso es su sello independiente “Todo Lo Contrario”, que conformaron junto a las bandas El Mono, Hora Punga y Baja Intensidad, “para impulsar a nuestras bandas y a otras también, así como para profesionalizar las tocatas independientes e intentar mejorar la calidad de los eventos, en aspectos como el sonido, los lugares, los tratos y las pagas”.

¿Qué rol juega la región en la música nacional?

“Hay varias bandas que han logrado destacar en la escena independiente chilena, como Laurela, el Benjeje de Estoy Bien, Pascurana, Chercán y muchos otros. Valdivia tiene de sobra exponentes para ser una de las potencias del sur de Chile o del país en general, con artistas y bandas que traen sonidos súper frescos a la parrilla, porque a veces pasa que, en ciudades más grandes, hay escenas que se vuelven muy herméticas. Aquí en Valdivia es tan disperso que salen proyectos con estéticas muy interesantes. Un ejemplo es María y Los Templos, que mezcla jazz con rock, folclor y electrónica, algo muy vanguardista y claro, hay quienes son de Santiago, pero están haciendo música acá, porque esta multiestética se aprecia mucho en Valdivia”.

En ese mismo rol, de impactar a la escena musical nacional, Incendio Intencional jugó un papel muy importante este año, con su participación en la edición N°21 del Festival Rockódromo, donde se reunieron más de 20 mil personas. “Nos enorgullece y deja muy contentos con haber sido seleccionados para representar a la región. Sentimos que somos una banda que representa bien el sonido independiente de la escena de Valdivia y hemos estado harto tiempo tocando y estamos más que felices de haber tenido la oportunidad de ir a Valparaíso a mostrar nuestra música, un reconocimiento al esfuerzo de todos estos años”, cierra.