Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio

Artes escénicas / Biobío / Danza PUBLICADO EL 11 JUNIO, 2026 “Alfonso, un Pájaro en la Memoria”: proceso de creación del Biobío lleva la poesía de Alfonso Alcalde a la danza Butoh

La nueva creación de Kalül Butoh Experimental traduce los símbolos, emociones y paisajes poéticos de Alfonso Alcalde a una dramaturgia corporal inspirada en el Butoh ancestral del Biobío, en un proceso de investigación escénica que culminará con su estreno en octubre de 2026.

proceso de creación del Biobío lleva la poesía de Alfonso Alcalde a la danza Butoh

“Alfonso, un Pájaro en la Memoria” es una obra que cruza la poesía de Alfonso Alcalde (1921-1992) con la danza Butoh y que nace de un intenso proceso de investigación y creación a cargo de la compañía Kalül Butoh Experimental, dirigida por Angélica Jara. Es una traducción de los simbolismos del escritor chileno hacia una poesía corporal, donde participan el poeta Reveko de la Jara como dramaturgo junto al elenco compuesto por las bailarinas Francisca Lara, María José González e Ignacio Godoy, intérpretes locales de reconocida experiencia en danza Butoh y contemporánea. 

Desde la metodología de dirección, el proceso de trabajo es un laboratorio de experimentación proyectado para cinco meses, de mayo a septiembre de 2026. Situado en el Centro de Creación Concepción (C3), integra salidas a terreno, ensayos abiertos en el espacio público y la asistencia coreográfica de Laura Lucavechi, reconocida artista escénica y pionera de la danza Butoh en Chile. 

Financiado por el Fondo de Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el proyecto cuenta además con el apoyo del Centro Cultural de Tomé y la Municipalidad de Tomé. 

El equipo lo componen además artistas y productores de importante trayectoria en el ecosistema cultural del Biobío, especialmente en las artes escénicas: la producción general está a cargo de Cathy González; el diseño escénico es de Vanessa Leiva (Nessagara); la dirección técnica corresponde a Rodrigo Muñoz; mientras que el espacio sonoro está a cargo de los músicos Gustavo Teillier y Osel Teillier. 

La investigación sobre la obra de Alcalde comenzó en 2025, incluyendo una profundización sobre su vida, buscando visibilizar esta figura singular de la literatura chilena del siglo XX, que pasó sus últimos 25 años en Tomé y Coliumo, región del Biobío, para así expandir las resonancias de su imaginario en distintos públicos.  

Las tres sesiones semanales de proceso creativo, de cuatro horas cada una, han permitido interiorizar el universo lírico de Alfonso Alcalde en experiencias corporales desde el Butoh, que han implicado exploraciones dancísticas de movimiento, trasvasijando al cuerpo sensaciones, vivencias y emociones. “Creo que el Butoh es la poesía del cuerpo”, afirma Angélica Jara.

La directora y el poeta trabajaron desde lo dramatúrgico y coreográfico con tres libros fundamentales: «La balada para la ciudad muerta» (1947) , “Variaciones sobre el tema del amor y de la muerte” (1963) y  “Ejercicios con el tema de la rosa” (1969). A partir de ellos, Reveko de la Jara creó un texto en prosa que es la base del proceso de creación de obra, dando con algunos símbolos claves que han resultado persistentes, como la figura de Adán, la expulsión del Paraíso, el pájaro, el pez,  el tiempo, la mujer y la presencia de la rosa, entre otros. 

Angélica Jara identifica analogías entre el Butoh como lenguaje escénico y la poesía de Alcalde: “Está muy presente una relación con lo judeocristiano. Con este ser primigenio que es Adán expulsado del paraíso. Este gesto de expulsión es muy Butoh: es decir, lo matan, lo hacen morir, volviéndolo humano, ya que cuando  lo expulsan, deja de ser eterno. Y es algo  Butoh ese acto de quedar en un espacio cero para la creación”. 

Agrega Reveko de la Jara: “Alcalde ve que vivíamos en un paraíso y nos trajeron a esta porquería; él ve todo esto como escombros, como una cloaca, ve al ser humano sucio, las calles ruidosas. Las relaciones humanas, una cosa de muy pocos valores. Y Alfonso Alcalde se veía muy enojado con el no valor. Se veía impotente, un poco rabioso. Alcalde en estos libros nos muestra un desasosiego impresionante, una incomodidad. Había un entorno viscoso siempre, que tú presumes que algo pasó. Entonces aparece un hastío que es el corazón dramatúrgico de la obra”. 

El proceso de creación irá transitando por distintos estados, plantea la directora, comenzando por el concepto de embarazo, es decir, vivir el proceso creativo como la gestación de un nuevo ser. Luego de un rito inicial que implicó una visita del grupo a la tumba de Alfonso Alcalde en el Cementerio N° 1 de Tomé, se configuró un embarazo colectivo desde lo creativo.  

Explica: “Tengo en este minuto un boceto, una tela blanca, y este boceto está muy claro, está hecho con agua. Es transparente. Entonces, dentro de esta transparencia, tengo que ver qué colores realmente le voy a poner y si realmente voy a seguir esa línea o me voy a ir por otra. Y eso lo va dando lo colectivo también. Aquí hay un proceso de creación propia en base a improvisaciones colectivas, en base a los lenguajes personales de cada intérprete del elenco, dentro de lo que es la danza Butoh”.  

La temporada de estreno “Alfonso, un Pájaro en la Memoria” incluye las siguientes fechas: el 7 y 20 de octubre en el Teatro Regional del Biobío, el 10 del mismo mes en la Fábrica de Bellavista Oveja Tomé, que es Monumento Histórico Nacional, incluyendo funciones especiales para estudiantes, con conversatorios y diálogos, en Balmaceda Arte Joven de Concepción (22 de octubre) y el Liceo Industrial de Tomé (15 de octubre). El proyecto suma durante agosto y septiembre actividades de mediación dirigidas a organizaciones vecinales, culturales y patrimoniales de ambas ciudades. 

Financiado por el Fondart de Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, cuenta además con el apoyo del Centro Cultural Tomé y la Municipalidad de Tomé.  

LA PSIQUIS DE ALCALDE 

Con esta obra, Angélica Jara continúa una línea de trabajo que viene desarrollando desde 2014,  que es el “Butoh Ancestral del Biobío”, una vertiente de raigambre latinoamericana y territorial, que tiene como base la tradición del Butoh iniciada en Japón tras la hecatombe provocada por las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, pero que -superando el imaginario de dolor y desgarro característicos- adquiere otros imaginarios desde la profunda conexión con nuestras ancestralidades. Es su lectura e investigación personal en torno al cuerpo Butoh. 

En la danza Butoh muchas veces los gestos son de una tensión constante y los movimientos de una lentitud mitológica; el trabajo escenográfico y sonoro suma un efecto onírico o sagrado a escenas metafóricas que buscan conectar con nuestras propias subjetividades.

La investigación de la coreógrafa comenzó conectada a los territorios y comunidades de Alto Biobío, y está relacionada “con el cuerpo ancestral leído desde el Butoh, que es un cuerpo más bien místico. El Butoh tiene que nacer y también tiene que permitirse morir, tiene que entrar en un bardo, un proceso intermedio, y renacer. Montar una obra Butoh no es fácil, porque el Butoh te abre muchas memorias y, lo quieras o no, aparece tu sombra y a veces esa sombra no es muy agradable”, afirma Angélica Jara. 

“Alfonso, un Pájaro en la Memoria” intenta hacer un zoom a la psiquis de Alcalde: “Eso plantea en el fondo esta historia, que tampoco es una historia, porque es un texto poético. Lo que se va a ver es un zoom a su estado emocional, al estado interno del escritor. Su poesía va a estar en los movimientos, en las texturas corporales”, enfatiza la directora sobre un término que en danza contemporánea se refiere a exploraciones sensoriales sobre cómo se perciben a través del cuerpo las distintas cualidades del movimiento.  

Para Reveko de la Jara, el imaginario de Alcalde de algún modo nos interpela: “Hay un asunto con la poesía de Alcalde que, al ser tan profunda, es actual. Hay un conflicto con la memoria porque como seres humanos estamos llenándonos de ruido y ese ruido la va minando. Entonces yo creo que ahí está este pájaro, Alfonso Alcalde, que insiste en habitar la memoria, por eso no le gusta el mundo lleno de escombros, porque pierde la memoria”.