La instancia reunió a representantes de los 17 espacios culturales que integran la red, junto a la seremi de las Culturas, para fortalecer la programación artística en las tres provincias del Biobío y proyectar una nueva etapa de trabajo colaborativo.
A diez años de su creación, Corredor Biobío se ha consolidado como una experiencia relevante de articulación territorial y descentralización cultural en la región. Este miércoles 1 de abril, en el Salón Gregorio de la Fuente del Gobierno Regional del Biobío, se desarrolló una nueva versión de la feria de programación de esta red asociativa, instancia que permitió actualizar programaciones, conocer nuevas propuestas artísticas y profundizar la vinculación entre espacios culturales, artistas y comunidades.
Impulsado por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región del Biobío, a través del Programa de Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional, Corredor Biobío nació en 2016 como una estrategia de colaboración entre teatros, centros culturales, corporaciones y espacios independientes, con el propósito de ampliar el acceso a la cultura y fortalecer la circulación de obras de artes escénicas y musicales en el territorio.
Actualmente, la red está integrada por 17 espacios culturales ubicados en comunas de las tres provincias de la región. A ellos se suman cuatro nuevos espacios en etapa de incubación, que se preparan para incorporarse próximamente a esta comunidad de programación asociativa. Su desarrollo ha contado, además, con el apoyo del Gobierno Regional del Biobío, en el marco de un convenio de colaboración que ha permitido proyectar y fortalecer esta iniciativa a lo largo del tiempo.
La seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región del Biobío, Carolina Tapia Krug, destacó que “las infraestructuras culturales cumplen un papel fundamental en el desarrollo regional, porque son los espacios donde las comunidades se encuentran, acceden a la creación artística y fortalecen su identidad. Que esta red tenga presencia en las provincias de Arauco, Biobío y Concepción habla de una política cultural con sentido territorial y vocación descentralizadora”.
La autoridad regional agregó que “la feria constituye un espacio único, donde artistas y programadores pueden encontrarse, dialogar y proyectar colaboraciones de manera directa, generando nuevas oportunidades laborales para artistas y elencos locales. Cuando la infraestructura cultural se articula en red, la cultura circula con mayor equidad en todo el territorio”.
El Centro Cultural Municipal de Los Ángeles es uno de los nueve espacios que dieron origen a esta comunidad en 2016. Su gerenta, Camila Suazo, señaló que “ser parte de Corredor Biobío desde sus inicios y ver su desarrollo diez años después es motivo de orgullo. Esta red ha permitido articular 17 espacios culturales de las tres provincias de la región y generar una amplia circulación de espectáculos de música, teatro y danza para distintos públicos. Es una experiencia valiosa, que debiera seguir creciendo e incorporando nuevos espacios para ampliar su cobertura territorial”.
Por su parte, el presidente de SIDARTE Biobío, Jonathan Figueroa, afirmó que “esta es una instancia fundamental para visibilizar el trabajo de nuestros compañeros y compañeras en los espacios culturales de la región. También permite relevar temas básicos para el sector, como los tarifarios y las condiciones mínimas para la presentación de nuestro trabajo. Es una experiencia valiosa, que trasciende a cualquier gobierno y que debiera mantenerse de forma permanente en la región”.
Desde la Casa de la Cultura de Chiguayante, María Alejandra Valdivia, destacó que “esta feria de programación es una gran oportunidad para que artistas y espacios culturales se conozcan, compartan propuestas y fortalezcan redes de trabajo en la región. También permite visibilizar la diversidad de creaciones que existen en las distintas comunas y aportar a la empleabilidad y al movimiento económico que genera la cultura en los territorios”.
En la misma línea, Pelu, artista circense de Circompañía, enfatizó que “Corredor Biobío cumple un rol muy relevante al articular una red entre centros culturales y generar condiciones para que las y los artistas podamos llevar nuestro trabajo a distintas comunas de la región. Es una instancia clave para programar cartelera, ampliar la circulación artística y fortalecer los vínculos entre la comunidad creativa y los espacios culturales”.
La Feria de Programación se proyecta como una oportunidad concreta para fortalecer el ecosistema cultural regional, favoreciendo nuevas conexiones entre agentes culturales, espacios y audiencias, y contribuyendo a la reactivación del sector mediante la generación de oportunidades laborales para compañías, elencos, técnicos y creadores locales.
Con una década de trayectoria, Corredor Biobío se posiciona hoy como una política cultural construida desde los territorios, donde la colaboración sostenida ha permitido acercar propuestas artísticas pertinentes y de calidad a distintas comunas de la región, fortaleciendo a la vez el uso y la proyección de la infraestructura cultural existente.