El proyecto financiado por el Fondart de Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, incluye los aportes en dramaturgia del poeta Reveko de la Jara y, como bailarinas e intérpretes, a María José González, Francisca Lara e Ignacio Godoy.
Este martes 20 de octubre vuelve a escena en Teatro Biobío (TBB) la obra de artes escénicas Alfonso, un Pájaro en la Memoria, de la directora Angélica Jara y la compañía Kalül Butoh Experimental. La función es gratuita. El jueves 22 de octubre, en tanto, la obra se presentará para estudiantes en Balmaceda Arte Joven Biobío (BAJ Biobío).
Basada en el Butoh Ancestral del Biobío, una línea de investigación de la bailarina, coreógrafa y directora local, la pieza se sumerge en el universo poético de Alfonso Alcalde y en memorias del territorio.
“El Butoh captura mucho el cuerpo. Es muy reparador, una medicina para el espíritu”, sostiene Angélica Jara, directora de la obra, que se presenta el 20 de octubre en el TBB y el 22 del mismo mes en BAJ Biobío, en una función para estudiantes. Ambas actividades son gratuitas.
La obra se instala como un hito desde el cruce entre la poesía de Alfonso Alcalde y el Butoh Ancestral del Biobío, una línea de investigación autoral de la artista y directora nacida en Concepción, con una trayectoria de más de 30 años como bailarina y coreógrafa, radicada en Tomé y reconocida como una de las precursoras del Butoh desde el sur de Chile.
Financiado por el Fondart de Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el proyecto implicó un intenso proceso creativo, desarrollado desde abril en el Centro de Creación Concepción (C3) por las bailarinas e intérpretes María José González, Francisca Lara e Ignacio Godoy.
Integra un equipo profesional con aportes en dramaturgia del poeta Reveko de la Jara, la producción de Cathy González, el vestuario de Vanessa Leiva (Nessagara), la iluminación de Rodrigo Muñoz y Nicolás Toledo, el espacio sonoro de los músicos Gustavo Teillier y Osel Teillier, y la asistencia coreográfica de Laura Lucavechi, una de las pioneras de la danza Butoh en el país.
La función del 22 de octubre, dirigida a estudiantes de Enseñanza Media, incluirá una actividad de mediación al final: un momento de conversación para compartir elementos clave de la obra y las impresiones de las y los asistentes.
El proyecto cuenta además con el apoyo de Teatro Biobío, del Centro de Creación Concepción (C3), del Centro Cultural Tomé, de la Municipalidad de Tomé y de Balmaceda Arte Joven Biobío.
Para Teatro Biobío, es la primera vez que llega una obra de danza Butoh a la Sala Principal. “El Butoh es una disciplina que trabaja desde el cuerpo, y verla dialogar con la poesía de Alfonso Alcalde, un autor que vivió y murió en Tomé, quien es una figura clave de la literatura chilena del siglo XX, es un cruce que nos parece muy potente; no es solo un encuentro entre disciplinas, sino también un cruce vinculado con la identidad del Biobío, algo que nos interesa potenciar”, dice Fernanda Castillo, directora ejecutiva de TBB.
La investigación de Angélica Jara sobre la obra de Alcalde comenzó en 2025 e incluyó una profundización en su vida, con el fin de visibilizar a esta figura singular de la literatura chilena del siglo XX, que pasó sus últimos 25 años en Tomé y Coliumo, región del Biobío, y expandir las resonancias de su imaginario en distintos públicos.
Jara invitó a Reveko de la Jara a crear la dramaturgia a partir de tres libros fundamentales: La balada para la ciudad muerta (1947), Variaciones sobre el tema del amor y de la muerte (1963) y Ejercicios con el tema de la rosa (1969). El texto en prosa del poeta de Penco fue la base del guión coreográfico y del proceso de creación, del que surgieron símbolos persistentes, como la figura de Adán, la expulsión del Paraíso, el pájaro, el pez, el tiempo, la mujer y la rosa, entre otras metáforas que hablan de oscuridad, iluminación y transformación.
Con esta obra, Jara continúa una línea de trabajo que desarrolla desde 2014, el Butoh Ancestral del Biobío, surgida tras diez años de relación con comunidades pehuenches en Alto Biobío. Es una vertiente de fuerte raigambre territorial que tiene como base la tradición del Butoh, danza nacida en Japón tras la devastación provocada por las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Más allá del imaginario de dolor y desgarro que la caracteriza, en el trabajo de Jara adquiere otros imaginarios, en profunda conexión con las propias memorias y ancestralidades.
“Desde esta investigación, permitió que emergiera mi propia memoria corporal, mis territorios corporales, lo que, sumado a la calidad interpretativa y técnica de cada bailarina, resulta un fluir de lenguajes, de imágenes y sensaciones que aparecen a través del cuerpo. Está el territorio natural al servicio de las escenas y la expresión del cuerpo al servicio de la poesía del Alcalde”, explica la directora.
Alfonso, un Pájaro en la Memoria intenta hacer un zoom a la psiquis del escritor. “Eso plantea en el fondo esta historia, que tampoco es una historia, porque es un texto poético. Lo que se va a ver es un zoom a su estado emocional, al estado interno del escritor”, enfatiza.
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