Tarapaqueña es distinguida con Sello de Excelencia a la Artesanía

La obra de la artesana tarapaqueña Albina Choque es un chal que combina tres técnicas: liso, ojito de perdiz y espiga en lana de alpaca natural.

Artesana textil distinguida con el Sello de Excelencia a la Artesanía

En el proceso de creación de la pieza distinguida

El Comité Nacional de Artesanía, compuesto por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, el programa de Artesanía de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la oficina UNESCO en Santiago, distinguió con el Sello de Excelencia Textil, a la artesana de la región de Tarapacá, Albina Choque, autora de una de las siete piezas que fueron reconocidas este año en Chile.

La artista nacida en el poblado de Central Citani de la comuna de Colchane, actualmente reside en Pozo Almonte, donde integra la agrupación Cumire. Ella recibirá este reconocimiento en un acto encabezado por la ministra de Cultura, Claudia Barattini, el 9 de septiembre en el Centro Cultural Gabriela Mistral, GAM, en Santiago.

La obra de Albina es un chal que combina tres técnicas: liso, ojito de perdiz  y espiga en lana de alpaca natural. Su trabajo fue parte de las 115 piezas provenientes de las 15 regiones del país que participaron este año, en las disciplinas de textiles, cueros, cestería, madera y metales.

Por esta distinción, la artesana obtiene un certificado de promoción oficial que avala la calidad y autenticidad del producto. Además, pasan automáticamente a ser postuladas al Reconocimiento de Excelencia Unesco 2015 para las artesanías de los países del Mercosur, distinción internacional organizada cada dos años.

La obra

Albina contó que recibió la noticia por medio de un llamado del CNCA desde Santiago y se mostró muy alegre por este reconocimiento, “estoy muy feliz que se haya valorado una técnica que viene de más atrás de los abuelos, con la cual se confeccionaba ropa que yo usé y que la gente usaba”.

La artista explicó que la técnica le fue heredada por su padre, quien la recibió de su abuelo y ella la ha traspasado a su hija de 26 años, “mi padre me fabricó un pantalón cuando yo era niña. Estoy contenta  porque le da un valor porque se trata de un saber ancestral”.

Ella contó que actualmente se demora 16 horas en fabricar una pieza en la cual utiliza una maquinaria moderna, pero preservando la técnica del tejido. Además utiliza lana natural de Alpaca que proviene del sector del salar del Huasco, en Alto Pica.

Los otros distinguidos fueron la artesana textil aymara de la localidad de Visviri, región de Arica y Parinacota, Felipa Condori, con una manta chinpu; el artesano del Valle de Elqui, Sebastián Rodríguez, por sus aros diaguitas de cobre con aplicaciones de hueso de espada de albacora y cuerno de buey, unidas por remaches de cobre; Liliana Ojeda, de la región Metropolitana, con una colección de plata y cerámica que fusiona dos oficios tradicionales que utilizan el fuego para transformar la materia: la joyería y la cerámica; desde Lonquimay, el artesano Rudy Niepan por el Nguilliu, pocillo de chuchín; y finalmente los artesanos Olga Cárdenas y Jerónimo Cheuquián, de San Juan de la Costa, región de Los Lagos, por su línea de balai, fuente redonda utilizada tradicionalmente por la cultura mapuche para limpiar el trigo que sirve para hacer mote o harina tostada.

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