Homenaje al artesano Juan Reyes

El Área de Artesanía lamenta el fallecimiento de Don Juan Reyes, destacado artesano orfebre de la Region Metropolitana que entre sus méritos cuenta con un Sello de Excelencia a la Artesanía el años 2010 por su creación “La Pincoya”.

A modo de homenaje compartimos con ustedes su discurso del mes de diciembre de 2011 cuando fue distinguido como maestro artesano de la Región Metropolitana.

“Como persona de un largo caminar, 87 años, testigo de tantos acontecimientos, en este Chile de riquezas y precariedades, del andar por los caminos de esta vida, orgulloso, de haber caminado en ojotas por los caminos del Totihue de mi infancia, para llegar trasplantado a Santiago, caminando hacia un incierto futuro, que se consolidó en la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad de Chile que me hizo profesor, si esa escuela abierta para todos que ya es historia, desaparecida en el tiempo.

Este caminar, que se detuvo en esta escuela de arte, abierta y generosa como la quisiéramos hoy, que abrió mundos inimaginables de formas, colores para un trasplantado de provincia, con inquietudes artísticas inexpresadas.

Al salir de la escuela nos fuimos porque ya éramos dos, por los caminos de la artesanía, que por esos años recién buscaba su denominación, ser hablaba de arte aplicado, artes plásticas, artes menores, etc.

Así fue como nos hicimos andantes con Lorenzo Berg y sus ferias y jornadas culturales por los caminos de esta patria tan larga y desconocida, caminamos por Viña, Concepción, Valdivia, Castro, por esos años en que se creía que no teníamos expresiones de país en que se nos decía que éramos un país con raza homogénea.

Este encuentro que significaron las primeras ferias, me abrieron a un mundo mágico, de mitos, leyendas, que reafirmaron aquellas leyendas oídas de mi abuela, junto al brasero, que significaron encontrarse con el alicanto de las zonas mineras, la cosmogonía mapuche, el camahueto, la pincoya y tantos mitos de Chiloé que poblaron mi imaginación para así traspasarlas al cobre; nunca será suficientemente expresado todo el acerbo cultural que ha significado para mi ir por tantos años por los caminos de la vida con nuestros hermanos artesanos mapuche, chilote o aymara.

Así fue como en este caminar fuimos parte de esa galería artesanal creada por Lorenzo Berg en la administración de Frei Montalva donde cabíamos todos los artesanos del norte, del centro y del sur, contemporáneos, grabadores, etc., dando imagen país con relevancia y dignidad, como no ha vuelto a repetirse desde que la perdimos.

Luego viene ese caminar en ese verdadero caleidoscopio de colores que ha sido el programa de artesanía de la universidad católica que por 38 años ha cautelado y fomentado este quehacer donde tuvimos el privilegio de poder adentrarnos año a año, en esta artesanía que nos presenta como pueblo, ir conociendo de tramas, urdimbres, cochuras, ñochas, boqui, en lo profundo, viendo en esas manos amigas que dejando su huella en el material con el trasunto de su comunidad, de sus vivencias, producen esta expresión patrimonial del país.

En este caminar de artesanos urbanos con las dificultades y precariedades que esto significa, este último tiempo nos encontramos con el Consejo de la Cultura y las Artes que hoy nos reúne, este organizamos que desde el año 2003 nos acoge con nuestra expresión, de artesanos contemporáneo, nos reconoce, nos convoca, nos escucha, nos premia aunque para muchas instituciones los artesanos urbanos seguimos siendo invisibles.

El consejo de la Cultura y las Artes desde su creación, ha significado para el artesano una apertura institucional que en mis 50 años de oficio nunca había visto, se nos habla, nos reconoce en nuestra dignidad, se nos considera patrimonio cultural inmaterial, como nos define la UNESCO. Entre aquellos años en que la artesanía solo se encontraba en el baratillo de la vega o en el mercado de Chillán, se ha hecho historia, somos historia.

Por este último tiempo, este caminar se ha entrelazado con los sueños de muchos hermanos artesanos, la aspiración de tantos años, la ley de fomento a la artesanía, que esperamos alcanzar siquiera a ver esta culminación de la historia de la artesanía chilena.

Gracias por este reconocimiento, lo recibo en nombre de Raúl Célery, Prado, Manzanito, artesanos que ya no están porque se fueron a la Feria más allá del sol.

Muchas gracias”

*Discurso de Juan Reyes leído en diciembre de 2011, para la cuenta pública de la Región Metropolitana donde fue distinguido como Maestro Artesano.

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