La actividad reunió a público de todas las edades en el Museo Raúl Mavrakis Morales, en el marco del proyecto «Cestería del litoral, una mirada colectiva», financiado por el FONDART, Convocatoria 2026, Región de Antofagasta, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
El pasado 12 de mayo, el Museo Raúl Mavrakis Morales de Mejillones se convirtió en un espacio de encuentro y creación para niños, jóvenes y adultos. En una jornada cargada de emotividad, se llevó a cabo el conversatorio y taller del proyecto «Cestería del litoral, una mirada colectiva», iniciativa liderada por dos artesanas locales que buscan salvaguardar el patrimonio cultural de la comuna.
Este encuentro intergeneracional, que destacó por su alta convocatoria, fue posible gracias al financiamiento otorgado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y de las Artes (FONDART), Convocatoria 2026, Región de Antofagasta, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. El proyecto busca no solo enseñar una técnica, sino fortalecer la identidad costera a través de la participación ciudadana activa.
Durante la jornada, los asistentes se sumergieron en una experiencia patrimonial. A través de dinámicas participativas, el público registró palabras y conceptos que evocan recuerdos de gran valor personal y colectivo, insumos que serán fundamentales para el levantamiento de ideas y el diseño de prototipos de nuevas piezas artesanales con identidad Mejillonina. El encuentro finalizó con la elaboración de un collage artístico utilizando diversas fotografías de Mejillones, las cuales fueron entrelazadas para representar una pieza de cestería, simbolizando la unión entre la historia del territorio y el trabajo manual.
Al respecto, Claudia Bórquez, artesana, señaló: “Considero que este proyecto tiene un alto impacto en el territorio porque abre nuevas posibilidades para artistas y artesanos de Mejillones, permitiéndonos experimentar con técnicas artesanales desde una mirada estética y contemporánea, donde la creación también se transforma en una forma de expresar identidad territorial. Uno de los aspectos más valiosos ha sido la posibilidad de generar un trabajo colaborativo entre distintos agentes culturales de la comuna, activando redes, conocimientos y nuevas oportunidades de desarrollo creativo y laboral dentro del territorio».
«El proyecto también nos ha permitido acercarnos a las comunidades desde la investigación y la escucha, desarrollando propuestas y prototipos conectados con las distintas expresiones locales y con aquello que las propias personas consideran importante preservar, representar y proyectar. Más que rescatar oficios, creo que este tipo de iniciativas nos permite repensar la identidad desde el presente, entendiendo que la cultura también puede transformarse, dialogar con nuevas miradas y seguir construyéndose colectivamente desde los territorios” agregó Bórquez.
Por su parte, Estefania Briceño, artesana, destacó la importancia de la respuesta del público: “Durante la actividad se pudo observar una gran asistencia de personas de distintas edades, desde jóvenes hasta personas mayores, y eso fue muy significativo para nosotras. Ver este interés intergeneracional nos deja el mensaje de que la cestería y los saberes asociados al territorio siguen vivos y continúan generando conexión en la comunidad. También demuestra que existe una necesidad de reencontrarnos con nuestras raíces, con las prácticas tradicionales y con espacios de creación colectiva».
«Además, creemos que esta masiva participación refleja que el patrimonio no pertenece solamente al pasado, sino que sigue teniendo sentido en el presente y puede proyectarse hacia el futuro a través de nuevas generaciones.”
La exitosa jornada reafirma el compromiso de Mejillones con sus raíces y proyecta un auspicioso desarrollo para las futuras etapas de este rescate cultural», complementó Briceño.