Conversatorio “Fuertes de la Frontera del Biobío” pretende poner valor a la arquitectura defensiva de fines del siglo XIX
  •      La finalidad de los fuertes era ocupar el territorio del río Biobío, pero con el paso de los siglos fueron lugares que propiciaron el intercambio entre mapuches y españoles, y consolidaron el establecimiento de la antigua Frontera hasta la ocupación militar de la Araucanía en 1860.

La actividad organizada por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, el Consejo de Monumentos Nacionales, el Museo de Historia Natural de Concepción, la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y su carrera de Arquitectura, buscó difundir uno de los bienes patrimoniales seriados más significativos de la historia de Chile: el sistema de fuertes y plazas fortificadas de la frontera de Arauco, que estuvo en operación entre comienzos del siglo XVII y fines del siglo XIX.

Esta línea de investigación se enmarca en el Fondart 2017-Línea Patrimonio Cultural, que se adjudicó un grupo de estudiantes de la carrera de Arquitectura PUC, quienes verificaron el estado de estas piezas históricas situadas en distintos puntos de la región. Así, concluyeron que, pese a su importancia histórica, este sistema no ha sido protegido de manera oficial, salvo algunos de sus componentes que, por separado, han sido declarados Monumentos Nacionales: Nacimiento (1954), San Diego de Tucapel (1972), San Carlos de Purén (1975) y Santa Juana de Guadalcázar (1977).

La investigación de la UC también logró levantar los expedientes de declaratoria como Monumentos Históricos de los Fuertes de Mesamávida (Los Ángeles), Ballenar (Antuco), Talcamávida (Hualqui) y Príncipe Carlos (Santa Bárbara), los que fueron ingresados ante el Consejo de Monumentos Nacionales, en mayo pasado, y que se encuentran actualmente en revisión por la Comisión de Arquitectura y Urbanismo.

Para el Coordinador Regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Marcos Sánchez: «Esta actividad conjunta se enmarca en la implementación de la nueva institucionalidad, lo que significa poner en valor la arquitectura defensiva que aún conserva la Región del Biobío, y que para muchos es un tipo de patrimonio desconocido».

La Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Paulina García, expresó estar satisfecha con el Ministerio, puesto que ahora aborda todas las culturas presentes en el territorio nacional, las artes y sus diversas expresiones, que involucran tanto el patrimonio material, como el inmaterial:

“Siempre ha existido la institucionalidad preocupada del patrimonio, que dependía del Ministerio de Educación. La gran diferencia es que hoy tenemos una Subsecretaría encargada especialmente de estas materias, que tiene que ver con el resguardo de nuestra memoria histórica, de nuestra identidad como pueblo, y que cuenta con un presupuesto para optimizar el trabajo”, manifestó la

representante regional de la cartera.

El conversatorio también reveló parte de la investigación de la PUC, que logró levantar los expedientes de declaratoria como Monumentos Históricos de los Fuertes de Mesamávida (Los Ángeles), Ballenar (Antuco), Talcamávida (Hualqui) y Príncipe Carlos (Santa Bárbara), los que fueron ingresados ante el Consejo de Monumentos Nacionales en mayo pasado, y que se encuentran actualmente en revisión por la Comisión de Arquitectura y Urbanismo.

En la actividad, Carlos Inostroza, arquitecto experto en patrimonio aseguró que «las fortificaciones del Biobío son las más grandes junto a los vestigios que se encuentran en México».

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