Colores, música y alegría marcaron la festividad de San Pedro en Valparaíso

Embarcaciones se lucieron con mascarones de proa en procesión marítima.

Este fin de semana se desarrolló en Valparaíso la celebración de San Pedro, la cual reunió a los pescadores artesanales de las caletas El Membrillo, Portales y Laguna Verde, quienes, en conjunto, se encomendaron a su santo patrono. Abundancia de peces, protección en sus jornadas laborales y una ley de pesca que defienda su trabajo.

“La festividad de San Pedro es parte de este mundo simbólico que se transmite generacionalmente: los pescadores se encomiendan a su santo patrono para que les de pesca y también para que los cuide en el mar” dijo la Directora Regional del Consejo de la Cultura y las Artes de Valparaíso, Nélida Pozo Kudo, sobre la importancia de esta tradicional fiesta porteña. 

Fueron dos jornadas de celebración, la primera se centró en un colorido pasacalle con bailes y música que recorrió desde Plaza Sotomayor hasta la Catedral de la ciudad patrimonial para iniciar una de las misas de veneración al Santo Patrono. Mientras que la segunda, se realizó el día domingo con diferentes eucarísticas en Valparaíso para luego dar cierre con la tradicional procesión marítima con embarcaciones provenientes de las tres caletas.

La autoridad en cultura de la región, agregó que, “primero que todo, el carácter de la pesca artesanal reúne conocimientos de artes de pesca, técnicas de navegación y todo un mundo simbólico que se transmite de pescador a pescador y une generaciones en torno a la actividad”.

Mascarones de proa

Los integrantes del Centro Cultural Mascarones de Proa fueron los encargados de adornar las embarcaciones de los pescadores artesanales de Valparaíso, los cuales lucieron diferentes diseños alusivos a animales característicos de las caletas, como gaviotas, lobos marinos, peces, hipocampos, entre otros.

Esta idea nace a partir de la experiencia del presidente del Centro Cultural Mascarones de Proa, Hermann Schmidlin quien confesó que esta iniciativa surgió tras visitar el carnaval de Oruro en Bolivia y en Rio de Janeiro en Brasil, donde buscó reproducir esa batalla entre el bien y el mal durante esta festividad en el mar.

“Este es el comienzo de un proyecto integral, donde se gesta un nuevo oficio: la creación de mascarones de proa, los que embellecerán las embarcaciones de esta festividad y que pretendemos se convierta en otro patrimonio del futuro” comentó Schmidlin, quien agregó que uno de estos pasos es que “este año 2014 tenemos el apoyo del Fondart regional, yo considero que está consolidando el proyecto y muestra la dimensión que tiene para convertirse en un programa de tal manera que todas caletas de Chile puedan sentir el llamado a hacer estos mascarones”,dijo.

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