Docentes, artistas educadores y equipos directivos participaron en una jornada de formación impulsada por el Ministerio de las Culturas, orientada a reconocer el papel de los establecimientos educacionales como espacios de creación, participación y desarrollo cultural en sus territorios.
Reconocer y fortalecer el papel de las escuelas como espacios culturales, capaces de articular experiencias artísticas, conocimientos y vínculos con sus comunidades, fue el propósito de la jornada de activación del cuaderno pedagógico “La escuela como espacio cultural: Herramientas de gestión para las comunidades educativas”, realizada el pasado 15 de octubre en la Biblioteca Municipal de Concepción.
La actividad, organizada en el marco del Programa Nacional de Desarrollo Artístico en la Educación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, reunió a docentes, artistas educadores, equipos directivos y profesionales vinculados principalmente al programa Acciona, quienes participaron en un proceso formativo orientado a identificar y potenciar las prácticas culturales que ya se desarrollan en sus establecimientos.
La publicación corresponde al séptimo volumen de la línea de Reflexión de la Colección Educación Artística y propone herramientas para comprender la escuela como un agente activo dentro del ecosistema cultural de cada territorio, promoviendo la participación, la creatividad y el ejercicio de los derechos culturales de niñas, niños y jóvenes.
La seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Tapia, puso el acento en la importancia del trabajo que las comunidades educativas desarrollan cotidianamente con sus estudiantes. “Además de la transmisión de conocimientos específicos, las escuelas son espacios donde se crea cultura, se construyen identidades y se fortalecen los vínculos con las comunidades. Queremos aprovechar ese enorme potencial y entregar herramientas pertinentes para que docentes, artistas educadores y equipos directivos puedan seguir desarrollándolo y compartir experiencias artísticas a partir del interés presente en las comunidades educativas”.
La jornada fue facilitada por la investigadora, poeta y mediadora Daniela Guerrero, quien desarrolló una metodología participativa basada en las experiencias de los propios establecimientos educacionales. El trabajo permitió reflexionar sobre las prácticas artísticas y culturales presentes en los espacios educativos y su articulación con los instrumentos de planificación y gestión escolar.
“La importancia de este cuaderno es que visibiliza el potencial de las escuelas como articuladoras de los lenguajes artísticos y de la gestión cultural en sus territorios. Permite reconocer lo que ya vienen desarrollando desde hace años y proyectarlo como una práctica permanente, vinculada a sus planes, programas y mecanismos de gestión”, explicó Guerrero.
La facilitadora destacó además que las reflexiones recogidas durante la jornada serán sistematizadas junto con las experiencias de activación desarrolladas en otras regiones del país, contribuyendo a construir una mirada nacional sobre el lugar que ocupan las artes y la cultura en la educación.
En el encuentro participaron representantes del Servicio Local de Educación Pública Andalién Costa, junto con docentes, coordinadores y equipos educativos de la Escuela Darío Salas y la Escuela Enrique Soro de San Pedro de la Paz, el Colegio Brasil, el Colegio Marina de Chile, el CEIA INAPEWMA y el Liceo Polivalente Experimental, además de una representante del CFT Lota-Arauco y artistas educadores de distintos establecimientos de la región.
La jornada permitió abordar el papel de los equipos directivos, las bibliotecas escolares CRA y los programas de educación artística como articuladores de iniciativas culturales, relevando la importancia de integrar estas experiencias de manera sostenida en los procesos educativos y no únicamente como actividades puntuales del calendario escolar.
Con estas instancias, el Ministerio de las Culturas continúa promoviendo herramientas para fortalecer la educación artística y reconocer a las comunidades educativas como protagonistas de la vida cultural de sus territorios.