En la comuna de Pucón, Región de La Araucanía, se realizó entre el 9 y 11 de julio de 2026 el Encuentro Macrozona Sur Red Cultura “Patrimonio en diálogo: ruta territorial por los saberes y la artesanía”. Esta actividad, organizada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través de su programa Red Cultura del Departamento Ciudadanía Cultural, reúne a delegaciones municipales provenientes de las regiones del Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía. Las jornadas desarrollan una intensa agenda orientada a fortalecer la gestión cultural local mediante el intercambio de experiencias sobre valoración del patrimonio material e inmaterial.
La ceremonia inaugural se realizó el jueves 9 en el Auditorio Villarrica de la Universidad de La Frontera. Contó con la presencia de los Seremis de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de La Araucanía, Samir Manukian; de Ñuble, Nataly de la Hoz; y del Biobío, Carolina Tapia; junto a ellos, el alcalde de Pucón, Sebastián Álvarez. Además, asistió la jefa de la Sección Territorio Cultural del Departamento Ciudadanía Cultural, Rosario Zschoche, equipos técnicos, encargados/as y representantes municipales.
Al dar la bienvenida, Samir Manukian expresó: «Este es un espacio de diálogo, de conversación, donde se intercambian experiencias en lo patrimonial, y en el mundo de nuestros artesanos. Así que muy contentos de recibir estas delegaciones de las distintas regiones».
Por su parte, el alcalde de Pucón, Sebastián Álvarez, señaló que las comunidades de las culturas son las que más expectantes están del resultado de estas reuniones: «Lo que buscan es que se pueda fortalecer esta red, estos tejidos. Ojalá, promocionar y promover el intercambio cultural de estas cuatro regiones, y eso es lo que se busca, que las comunidades, el arte y las culturas puedan fortalecerse, desarrollarse».
Rosario Zschoche explicó que «el encuentro busca debatir, reflexionar y compartir experiencias en torno a la incorporación de lineamientos que tienen que ver con el patrimonio y la artesanía, en la planificación cultural local, en la elaboración de Planes Municipales de Cultura, y cómo estos temas se impregnan en los procesos participativos con nuestras comunidades y cómo esto se devela también en el desarrollo cultural de los territorios».
Diálogo de experiencias
Durante el primer día, la conversación se inició con Marisol Acuña Rivero quien expuso sobre el legado de Margot Loyola en Linares, seguida por Ximena Escobar Ibáñez, encargada de Cultura de Vilcún, quien detalló las investigaciones y obras teatrales realizadas por el centenario de su comuna, incorporando la cosmovisión mapuche. Por su parte, Mónica Calfucura Caniuman presentó la experiencia de gestión municipal de Carahue vinculada a la Ley de Artesanía, relevando la participación ciudadana en dicho proceso.
El diálogo sobre artesanía continuó con las presentaciones de Antonio Morales (Corporación Cultural de Romeral) sobre su ordenanza de fomento artesanal; Natalia Barros (Encargada de Cultura de Pucón) con el sello de calidad “Hecho en Pucón”; y Katherine González San Martín, quien compartió la labor de la Escuela de Artes y Oficios Mapuche de Cañete. Asimismo, el consejero regional del Maule, Roberto Aravena, abordó la Mesa de Materias Primas de Colbún, mientras que Pablo Cabezas Lastra, encargado de Cultura de Quilaco, destacó la vinculación académica a través del “Taller Rural UBB”.
La jornada del jueves también permitió conocer propuestas museográficas y de patrimonio industrial, con ponencias de Viviana Hormazábal González (Casa Natal de Violeta Parra, San Carlos) y María José Espinoza Campos (Oficina de Cultura de Quirihue) sobre el legado arqueológico de Zulema Seguel. En el área arquitectónica, Claudia Muñoz Martínez expuso sobre el Complejo Ferroviario de San Rosendo y Ruth Guerra Pailacura (Departamento de Cultura de Nueva Imperial) acerca del patrimonio arquitectónico local. El cierre de este bloque estuvo a cargo de la colchandera y encargada de Cultura de Ninhue, Marcela Parra Domínguez, en representación de las Tesoros Humanos Vivos de su zona, y de Mario Oltra Gouet junto a Mario Astudillo Herrera, quienes explicaron el proceso de San Javier de Loncomilla para ser Ciudad Creativa en Gastronomía ante la UNESCO.
Patrimonializar lo vivo
El viernes, en el Hotel Gerónimo, el encuentro puso énfasis en la metodología técnica. Las delegaciones participaron en talleres prácticos diseñados para «aterrizar» los conocimientos teóricos del primer día hacia herramientas concretas de gestión, enfocándose en cómo los municipios pueden actuar como articuladores entre la institucionalidad y las demandas ciudadanas. Se analizaron también las manifestaciones regionales incorporadas al Registro Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial, como el Circo de Tradición Familiar, que en La Araucanía es representado por los circos Alondra y Hermanos Inostroza de Collipulli.
El encuentro concluyó el sábado con una ruta territorial que llevó a las delegaciones a la Feria Artesanal Ruka Pulli para participar de un taller práctico, y finalizar en la Ruka Rosario Colipi en el sector Quelhue. Allí, las autoridades y gestores compartieron un almuerzo tradicional antes del regreso de las delegaciones a sus respectivas regiones. Con estas acciones, Red Cultura reafirma su compromiso de posicionar al patrimonio como un eje central del desarrollo local con pertinencia territorial.
El patrimonio como motor de acción ciudadana
El Programa Red Cultura se posiciona como un motor para el desarrollo cultural y artístico que reconoce las particularidades territoriales y fomenta la democracia cultural. Su principal herramienta para lograrlo son los Planes Municipales de Cultura (PMC) y los Planes de Gestión de espacios culturales (PG), instrumentos de planificación estratégica participativa que actúan como cartas de navegación a mediano y largo plazo. Estos instrumentos permiten pasar del diagnóstico a la acción, transformando el patrimonio, las artesanías y otras expresiones artísticas y/o culturales, en proyectos concretos que fortalecen la vida democrática y el desarrollo territorial sostenible.
La ciudadanía local puede incidir directamente en que su patrimonio, sus saberes y artesanías sean relevados mediante su incidencia en el diagnóstico participativo. Este proceso permite identificar las potencialidades y memorias que las comunidades consideran valiosas, integrándolas en el ecosistema cultural del municipio. Al involucrarse en jornadas de trabajo vinculantes, los habitantes aseguran que el PMC refleje sus aspiraciones de protección y transmisión de la herencia cultural, otorgando a los oficios tradicionales y patrimonio local la importancia estratégica que merecen en la gestión pública.