El Programa ha desarrollado diversos procesos formativos fundamentales para el fortalecimiento de capacidades y la promoción de la interculturalidad. La esencia del programa radica en la creación de instancias de reflexión y capacitación. Estas actividades están dirigidas a la sociedad en su conjunto, así como a artistas, gestores culturales, programadores y docentes que trabajan en contextos de gestión cultural y educativa, buscando dotarlos de herramientas para abordar la diversidad cultural y el antirracismo.
Los enfoques metodológicos de estos procesos se basan en la co-gestión y la articulación con agrupaciones de la sociedad civil, especialmente aquellas vinculadas a la migración y la interculturalidad. Esta colaboración asegura que las iniciativas sean pertinentes y respondan a las necesidades reales de las comunidades. La participación activa de las agrupaciones en el diseño y ejecución de los programas formativos es un pilar central, garantizando un aprendizaje mutuo y el empoderamiento de los actores locales.
El trabajo en red, impulsado por estos ciclos formativos, ha generado resultados e impactos significativos. Al fomentar la colaboración entre diversas organizaciones y profesionales, se ha logrado una mayor visibilización de las expresiones culturales migrantes y un fortalecimiento de las capacidades locales para la gestión cultural inclusiva. Estos procesos contribuyen a la construcción de una sociedad más justa y equitativa, donde la diversidad es celebrada y los derechos culturales son una realidad para todos.