En las tierras de Pozo Almonte, el programa de Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional (FICR) dio el puntapié inicial a un ambicioso proyecto que busca romper con la distancia que a menudo separa a nuestros creadores. Bajo el nombre de «Ruta de la Identidad: Cruce de Saberes», esta iniciativa del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio comenzó a trazar un puente entre seis regiones del país, con el firme propósito institucional de reducir la fragmentación territorial de nuestras expresiones culturales y promover el intercambio directo entre cultores
Este primer hito formativo, centrado en la textilería y el teñido natural, reunió a una delegación de tres artesanos por cada una de las regiones participantes: Aysén, Los Ríos, Ñuble, Maule, Metropolitana y la anfitriona, Tarapacá. El encuentro fue el inicio formal de un proceso de co-creación donde los estilos y conocimientos de cada zona comenzaron a compartirse para dar vida a una futura colección de piezas con un sello identitario común.
Durante la primera jornada, las personas participantes realizaron un recorrido guiado por la ex Salitrera Humberstone, conectando con el pasado histórico de la pampa antes de volcarse al trabajo de taller en la sede del poblado andino. Allí, el diálogo fluyó a través de conversatorios donde se compartieron las experiencias de teñido natural propias de Tarapacá y el extremo sur de Aysén, marcando el tono de lo que sería una jornada de aprendizaje mutuo y horizontal.
El programa FICR estructuró este trayecto de manera que el aprendizaje no terminara al concluir las sesiones en el norte. Tras las mesas de trabajo del segundo día, donde se expusieron las técnicas de Ñuble, Santiago, Los Ríos y el Maule, quedó establecido que este era solo el primer paso de un camino que continuará de forma virtual. El proceso de formación y co-creación se mantendrá activo hasta un segundo encuentro presencial en agosto, que se realizará en la Región Metropolitana con el foco puesto en la orfebrería.
Un aspecto estratégico de este inicio de proceso es la voluntad del programa FICR de democratizar estos conocimientos. Por ello, cada técnica y conversación fue objeto de un riguroso registro audiovisual, con el fin de alimentar un archivo digital de libre acceso. Esta documentación asegura que los procesos de aprendizaje capturados en Tarapacá no queden solo en la memoria de las personas asistentes, sino que se transformen en un recurso disponible para toda la ciudadanía.
El camino iniciado en el desierto tiene una meta clara en el horizonte patagónico. La «Ruta de la Identidad: Cruce de Saberes» culminará con una exposición final en la VII Feria de las Culturas en la Región de Aysén que se realizará entre octubre y noviembre. Allí se exhibirán los resultados tangibles de este cruce de saberes que hoy, gracias al impulso del programa FICR, puede mostrar que la identidad regional se fortalece cuando los territorios logran conversar entre sí.