En un acto de memoria, reparación y justicia, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos presentó este miércoles el segundo volumen del libro “Rompiendo el silencio de niñas, niños y adolescentes ejecutadas y ejecutados políticos durante la dictadura civil militar: 1973-1990 Vol. II” en la Casa Central de la Universidad de Chile.
La presentación, organizada por la Cátedra de Derechos Humanos de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile; la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; y la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, contó con la presencia de Amanda Jara, directora de la Fundación Víctor Jara; Claudio Duarte, académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la U de Chile; y Alberto Espinoza, abogado especializado en derechos humanos.
Con un emotivo video de presentación protagonizado por Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos -organización que estuvo detrás de la creación de esta obra-, y ganadora de la primera Medalla Derechos Humanos y Democracia otorgada por la Universidad de Chile, se dio paso a la apertura de la jornada.
Para la activista por los DD.HH, esta obra homenajea a las infancias y adolescencias que sufrieron el golpe de Estado en nuestro país, ya que “este libro significa repasar la memoria de lo ocurrido en la dictadura civil militar, y está dedicado a las juventudes, para que haya garantías de no repetición”. Agregó que el sentido de esta obra es visibilizar, llenar de ternura la ausencia, los dolores, y de orgullo “porque los adolescentes resistieron la dictadura con su juventud”, y “eso significa el libro: memoria, amor, justicia y dignidad”.
Claudio Nash, coordinador ejecutivo de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Chile, relevó la importancia de la articulación de la sociedad civil y las organizaciones para conmemorar estas obras, pues “mientras se nos permita, vamos a estar aquí junto a ustedes exigiendo verdad, justicia y reparación integral a las víctimas de ayer y a las víctimas de hoy”.
Para finalizar la ronda de saludos, Cristián Cerón, seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio RM, reafirmó la importancia de esta obra, pues, en sus propias palabras, “este no es solo un libro, esto es un testimonio necesario y un acto de justicia, ya que a través de estas páginas damos voz a jóvenes cuyas vidas fueron arrebatadas”.
Asimismo, agregó que “desde el Ministerio de las Culturas reafirmamos nuestro más firme compromiso con la memoria, la verdad y la justicia. Este compromiso se materializa a través de nuestra unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos, creada en 2015, precisamente para responder a la demanda histórica de las agrupaciones de Derechos Humanos en materia de reparación simbólica y garantías de no repetición».

Quien moderó la mesa de diálogo fue Francia Jamett, encargada nacional de la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos del Ministerio de las Culturas, quien dio paso a la comentarista Amanda Jara, directora de la Fundación Víctor Jara, quien a su vez señaló que la narración del libro “le devuelve toda la humanidad a esas personas tan jóvenes que fueron asesinadas”.
El académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, Claudio Duarte, indicó que el texto invita a conocer en esta época y generación “cuáles son las preguntas y los sueños que tienen las personas jóvenes y tratar, aunque nos cueste, establecer un diálogo sobre aquello”.
Para cerrar las intervenciones, Alberto Espinoza, abogado especialista en la defensa de derechos humanos, reflexionó en torno a cómo, ad-portas de los 52 años desde el golpe de Estado, “todavía no encontramos justicia, verdad ni reparación respecto a aquellos crímenes brutales que se ejecutaron durante este periodo”.
La actividad también contó con la presentación artística de la actriz y cantante, Carmen Prieto, quien interpretó “Rabo de Nube” de su álbum Señora del Tiempo, Ana, canción dedicada a la defensora por los derechos humanos Ana González de Recabarren, Madre, de Silvio Rodríguez, y Lo único que tengo del músico Víctor Jara.
